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Las latas de mejillones, berberechos, sardinas y almejas forman parte de la despensa básica de millones de hogares españoles. Son prácticas, versátiles y permiten preparar aperitivos, ensaladas o cenas rápidas en minutos.

Sin embargo, a partir de 2026, su venta y presentación en los supermercados ya no serán las mismas. Una nueva normativa publicada en el BOE ha entrado en vigor y modifica de forma definitiva el etiquetado de estos productos de conserva más consumidos.

Adiós a las latas de conserva más consumidas: una nueva normativa del Gobierno cambia para siempre su venta
Adiós a las latas de conserva más consumidas: una nueva normativa del Gobierno cambia para siempre su ventaMercadona

¿Qué cambia en las latas de conserva a partir de la nueva norma?

Desde el 2 de enero de 2026, se aplica en España el Real Decreto 1082/2025, que regula las denominaciones comerciales de los productos de pesca y acuicultura conservados. El objetivo principal es aumentar la transparencia y proteger al consumidor, obligando a un etiquetado mucho más preciso y detallado.

Ya no bastará con denominaciones tradicionales o ambiguas. Ahora, los términos deben corresponder estrictamente a definiciones legales y al nombre científico de la especie según la base de datos ASFIS de la FAO (Organización para la Alimentación y la Agricultura). Esto afecta a sardinas, sardinillas, mejillones, berberechos, almejas, atún, ventresca y muchos otros productos habituales en las conservas.

Los cambios específicos para cada producto

  • Sardinillas: solo podrán llamarse así los ejemplares de Sardina pilchardus que cumplan rangos exactos de tamaño. Por ejemplo, entre 11 y 15 cm si proceden del Mediterráneo, o entre 11 y 13,7 cm en otros caladeros. Si no cumplen estas medidas, no podrán usar esa denominación comercial.
  • Chicharillos y otras especies: también tienen límites de tamaño, de 15 a 20,2 cm si proceden del Mediterráneo; y hasta 18,82 si son de otros caladeros. En cuanto al peso, no deberán superar los 600 g los ejemplares de melva canutera, mientras que la pescadilla no debe excederse de los 1,5 kg. Si es anguila europea, puede llamarse “angula” solo si es inferior a 12 cm.
  • Mejillones, berberechos y almejas: abandonan normas antiguas de 1985 y pasan a un sistema actualizado. Las denominaciones deben ser más precisas según especie, origen y características (por ejemplo, berberecho dentado o de origen atlántico).

Además, términos como “entero”, “eviscerado”, “descabezado”, “pelado”, “troceado”, “ventresca”, “lomo”, “cocochas” o “en escabeche” ahora tienen definiciones legales concretas que los fabricantes deben respetar sin margen de interpretación.

¿Por qué cambian las normas?

La nueva regulación deroga artículos de decretos de 1984 y 1985 que regulaban la calidad de mejillones, almejas y berberechos en conserva.

Adiós a las latas de conserva más consumidas: una nueva normativa del Gobierno cambia para siempre su venta
Adiós a las latas de conserva más consumidas: una nueva normativa del Gobierno cambia para siempre su ventaShutterstock

El objetivo es modernizar y unificar criterios, eliminando ambigüedades que permitían diferencias entre fabricantes y posibles confusiones para el consumidor.

¿Qué cambia para el consumidor diario?

Durante los próximos meses convivirán en los lineales latas con etiquetado antiguo y nuevo, ya que las empresas tienen un periodo de adaptación, especialmente en conservas con larga vida útil. No cambia el contenido ni las recetas tradicionales, solo la forma de nombrar y describir los productos.

Esto significa mayor uniformidad en el mercado: dos latas que antes parecían idénticas ahora podrán diferenciarse claramente por especie, tamaño, origen o preparación. El consumidor gana herramientas para comparar mejor y tomar decisiones más informadas, más allá del diseño del envase o el precio.

En ese sentido, las comunidades autónomas supervisarán el cumplimiento, apoyándose en la legislación existente de consumo y cadena alimentaria. El resultado esperado es menos riesgo de que productos se presenten de forma engañosa y más claridad en lo que realmente estamos comprando.