El nuevo puente Emilio Llamedo en Arriondas, en Parres, Asturias, representa un avance clave en la infraestructura vial del oriente asturiano.
Este proyecto de ampliación y renovación sobre el río Sella está cada vez más cerca de completarse, con el ensamblaje de las últimas estructuras de acero programado para marzo de 2026, según las últimas informaciones publicadas.
¿Cómo será el nuevo puente?
El puente actual, que data de décadas atrás y lleva el nombre en honor a Emilio Llamedo Oliveira desde 2011, será sustituido por una moderna estructura de acero de 109 metros de longitud, 2 metros de altura y 10,8 metros de ancho en su tablero principal.
La gran novedad es que contará con una única estructura sin apoyos intermedios en el cauce del río, eliminando las antiguas pilas de hormigón que obstaculizaban el flujo natural del Sella y reducían el impacto ambiental en esta zona emblemática de la cuenca sellera.
Con esta remodelación, el ancho total del puente pasará de los actuales 8,4 metros a 14,3 metros, lo que permitirá una calzada más amplia de 7,3 metros para vehículos, aceras peatonales de 1,75 metros a cada lado (con un total de 3,5 metros por margen, incluyendo elementos de seguridad) y barreras separadoras para mayor protección.
Además, incorporará un atractivo mirador en la zona derecha, justo sobre el punto de inicio del famoso Descenso Internacional del Sella, e incluso un voladizo con suelo de vidrio de triple capa para ofrecer vistas espectaculares del río.
Los beneficios del nuevo puente: mejor movilidad y menos tiempo de viaje
Las obras, ejecutadas por Ferrovial Construcción, cuentan con una inversión de 3.716.980 euros y buscan mejorar sustancialmente la movilidad en esta zona estratégica.
Al ampliar la capacidad vial y peatonal, el nuevo puente facilitará el tráfico entre las márgenes canguesa y parraguesa, optimizando los desplazamientos diarios y potenciando la conectividad en el oriente de Asturias.
Aunque el puente no cruza directamente la costa al mar, su ubicación en Arriondas —puerta de entrada al Sella y punto neurálgico de comunicaciones— contribuye a reducir tiempos de viaje en rutas que conectan el interior con la costa oriental asturiana. De esta manera, beneficia tanto a residentes como a turistas que visitan esta región famosa por sus paisajes y eventos deportivos.
El impacto al medio ambiente
El diseño sin pilas intermedias no solo mejora la seguridad vial, sino que preserva mejor el ecosistema del río Sella, evitando depósitos de materiales y alteraciones en la corriente.
Con las piezas de acero ya llegando a la ribera y el montaje inminente, este proyecto se perfila como una mejora importante para la infraestructura regional.
En resumen, el nuevo puente Emilio Llamedo no solo modernizará el cruce sobre el Sella, sino que impulsará la economía local, el turismo y la calidad de vida en Parres y alrededores.