Las señales de alivio fiscal que le viene dando el Ejecutivo al campo no sacan de libreto el pedido histórico de eliminar los derechos de exportación; sin embargo, la sintonía política y el “orden macro” le bajan el tono al reclamo.
En tanto, distintos sectores no dejan de cargar con expectativas de una mayor baja de retenciones, en particular a la carne, cuyas exportaciones hoy están gravadas con el 6,75%.
Este martes, la mítica pista central de Palermo volverá a encender sus luces con el tradicional remate del primer animal, dando inicio formal a la Exposición Rural 2026.
Aun así, la atención del círculo rojo no estará puesta únicamente en los avances de la genética ganadera, sino en el acto de apertura del domingo 26 de julio, que contará con la presencia del presidente Javier Milei y una importante comitiva de funcionarios.
Mientras el Gobierno nacional busca consolidar sus puentes con el poder económico, Nicolás Pino, presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), capitalizó un apoyo clave: consolidó una alianza que incluye el sponsoreo histórico de YPF.
La sintonía con la gestión de Javier Milei sumó un hito corporativo sin precedentes. Por primera vez en sus casi 160 años de historia, la muestra llevará el nombre de la petrolera estatal: Expo Rural 2026 – Edición YPF.
Desde la petrolera, su presidente Horacio Marín definio al campo y la energía como “los dos grandes motores” que deben generar las divisas que el país necesita.
Durante su reciente exposición ante el Rotary Club de Buenos Aires, Pino no ocultó su entusiasmo ante este desembarco y destacó el valor de “volver a sentir propias” a las empresas estatales como YPF o Aerolíneas Argentinas bajo el nuevo clima de época.
Mientras tanto, intenta moderar los reclamos de las bases y contener la interna que le disputa la continuidad al frente de la entidad con Marcos Pereda, actual vicepresidente, aunque “hace 3 años” no participa de las reuniones de comisión directiva, confirmó Pino a El Cronista.
La respuesta al “freno” de la soja
Mientras diversos analistas miran con lupa el ritmo de liquidación de divisas, Pino se encargó de desactivar la ansiedad cambiaria del agro e incluyó una lectura corporativa sobre el comportamiento de los productores.
Al ser consultado sobre qué valor necesita el sector, prefirió no convalidar números ni presiones de mercado: “Más que el número, que sea parejo”, indicó el dirigente, insistiendo en que lo primordial es consolidar un tipo de cambio unificado.
Esta postura coincide con un escenario comercial particular. Un reciente informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) reveló que la proporción de soja con precio fijado en el mercado físico es de apenas el 27% de una cosecha estimada en 51,5 millones de toneladas, lo que representa el nivel de cobertura más bajo del que se tenga registro desde al menos la campaña 1994/95, marcando un piso en 30 años pese a que los precios internacionales en Chicago ensayaron recuperaciones.
Consultado sobre este fenómeno de aparente “freno” en las ventas de la oleaginosa, Pino desdramatizó la lectura cambiaria y le bajó el tono a las especulaciones políticas.
El presidente de la SRA explicó que esta conducta es parte de la dinámica habitual de la actividad rural, donde el productor utiliza la mercadería guardada en los silobolsas como su propia moneda de cambio y herramienta de financiamiento diaria.
Expectativa en “off”
A sabiendas de que a Javier Milei “le gusta ir a la Rural y usarla como caja de resonancia”, la dirigencia agropecuaria teje por estas horas las expectativas de los discursos oficiales. Aunque Pino públicamente pide mirar por el “espejo retrovisor” para valorar el freno a la inflación del 200%, los productores mueven sus fichas por lo bajo.
Según supo este medio, junto con un mayor alivio a los granos, los productores esperan que el Presidente anuncie una baja sobre las retenciones a la carne de hasta 5 puntos porcentuales.
Sería un gesto político de enorme peso para un sector ganadero estancado desde los años 70 en las 50 millones de cabezas, un letargo que Pino adjudicó de forma elíptica a las intervenciones del pasado: “Esa pésima decisión de cerrar las exportaciones de carne en 2006 la seguimos pagando hoy porque los ciclos biológicos no se pueden cambiar”, recordó.
La mesa de créditos con el Banco Nación
El otro gran reclamo que el agro busca transformar en anuncio es el financiamiento. El dirigente rural reconoció abiertamente que “la falta de créditos es un problema pendiente” para incorporar tecnología y reactivar la maquinaria pesada en los campos.
Para destrabarlo, reveló que mantienen una mesa de diálogo permanente con diversas entidades financieras, pero puso más fichas al trabajo con el Banco Nación.
Las negociación actuales con la entidad que conduce Darío Wasserman son el resultado directo de iniciativas que surgieron en ExpoAgro y, según anticipó el dirigente, el objetivo es lograr que la entidad oficial salga al mercado durante los días de la feria con “una línea de crédito muy, muy importante” diseñada específicamente para los productores que asistan a Palermo.
Una trastienda millonaria
El buen momento que atraviesa el campo, con particularidades en algunas regiones del país, contrasta con la interna institucional que atraviesa la Sociedad Rural.
A partir del 22 de julio, los socios comenzarán a emitir sus votos para definir la conducción de la entidad, en medio de una fractura expuesta con el vicepresidente y principal contrincante de Pino, Marcos Pereda, quien acusó a la actual gestión de provocar una “degradación institucional”.
“No vale criticar lo que vos, siendo parte, hacés. Dame soluciones, no críticas”, dijo Pino. Además, chicaneó a su rival al asegurar que Pereda “no participa de las reuniones de comisión directiva desde hace como tres años”.
Uno de los ejes del conflicto esconde un millonario trasfondo tecnológico. La oposición instaló denuncias sobre supuestas irregularidades en los tradicionales registros genealógicos de la SRA. Pino desarmó ese argumento aclarando que el problema no estuvo en los registros, sino en la implementación de un nuevo sistema informático para toda la entidad.
El presidente de la Rural le puso cifra oficial a la polémica: la inversión rondó los 2,5 millones de dólares. “Nos llevó más tiempo y un poco más de plata... nos va a costar un poco más recuperar la inversión, pero se va a recuperar”, admitió Pino, detallando que actualmente tienen a un equipo de 15 personas trabajando los siete días de la semana para normalizar el sistema.
Con el remate del primer animal este martes y la Feria como vidriera de su gestión, Nicolás Pino confía en que los socios “priorizarán el trabajo hecho” por encima de los ruidos internos, apostando todo a que la foto final junto a Milei en el palco oficial corone su estrategia de alineamiento y paciencia con el rumbo económico del país.