En búsqueda de darle un nuevo impulso a la actividad, el Gobierno lanzó el súper RIGI, con la mira puesta en la cadena de valor de los recursos naturales. Los minerales críticos en la mira de Estados Unidos y como nueva prioridad de seguridad para el Gobierno.

El ministro de Economía, Luis Caputo, detalló que el nuevo Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) se enfocará en la industrialización de los recursos naturales, como el cobre y el litio, además del desarrollo de baterías o demandantes de esos insumos, como fábricas de autos eléctricos.

Los sectores apuntados están en la lista de los priorizados en el acuerdo firmado con Estados Unidos sobre minerales críticos, así como el acuerdo comercial, para incentivar las inversiones y controlar la volatilidad de los precios, en particular el del litio. Entre sus objetivos, incluye el financiamiento a través del Banco de Exportaciones e Importaciones de Estados Unidos por u$s 10.000 millones para las empresas mineras y refinadoras, y consolidar una zona preferencial en el hemisferio occidental.

Este financiamiento tiene un respaldo adicional. La Corporación para el Desarrollo Financiero Internacional (DFC) tendrá un aterrizaje en Argentina en lo inmediato.

En tres semanas se espera la visita del CEO del DFC, Ben Black, aunque aún no hay una fecha definida. La semana pasada, como contó La Nación, el representante ubicado en Brasil, responsable también por Argentina, visitó la Argentina.

La organización es la rama del Gobierno estadounidense dedicada a movilizar financiamiento para inversiones que generen rendimientos para los ciudadanos estadounidenses y “garantizar cadenas de suministro seguras para contrarrestar y superar a nuestros adversarios”.

Con esta estrategia, Estados Unidos busca hacer de contrapeso para la incidencia China en estos minerales y sus cadenas. El FMI advirtió que los tres principales refinadores de minerales críticos del mundo tienen el 86% de la capacidad de procesamiento. Los principales refinadores de cobre y litio están ubicados en China, lo que le da una posición de especial fortaleza respecto del suministro.

En línea con la prioridad que se le atribuye a estas cadenas a nivel internacional, la Secretaría de Inteligencia (SIDE) anunció una estrategia que tendrá como prioridad crear un sistema “capaz de proteger los activos estratégicos”.

Litio, uno de los minerales críticos que Argentina puede aportar tanto a China como a Estados Unidos

El organismo conducido por Cristian Auguadra aseguró que “el litio es uno de los minerales más disputados del siglo XXI, clave para la fabricación de baterías, la movilidad eléctrica y el almacenamiento de energía. El volumen de las reservas nacionales expone al país a acciones de actores extranjeros, que buscan condicionar lo que hacemos con nuestros recursos. Estamos desarrollando un Sistema de Inteligencia moderno y profesional capaz de proteger estos activos estratégicos y aprovechar las oportunidades que se presentan para el país”.

La búsqueda con esta estrategia es reforzar la detección de amenazas de un recurso que dejó de ser solo un insumo y que se convirtió en estratégico. Es que analizan que los países, empresas y actores extranjeros compiten por asegurar el acceso a estos minerales, fundamentales para baterías, autos eléctricos, tecnología y energía.

Argentina tiene la tercera reserva mundial de litio y se encamina a convertirse en el segundo productor mundial, solo por detrás de Australia, cuando se activen las inversiones anunciadas. En un año, las exportaciones de este mineral crecieron un 41% mientras que la producción lo hizo en un 54%.

Desde la SIDE confían en que cuando un país tiene la cantidad de reservas con las que cuenta Argentina, aparecen riesgos más allá de lo económico, como espionaje industrial, presión política, ciberataques, corrupción, intentos de influencia sobre decisiones estratégicas o interés en infraestructura sensible. Estos riesgos son los que explican el involucramiento de la Secretaría de Inteligencia para detectar amenazas y anticipar movimientos que puedan poner en riesgo los intereses del país sobre el recurso estratégico. “Es decir, proteger la información, la infraestructura, las inversiones críticas y la capacidad de decisión soberana de la Argentina”.

Esta observación no es solo de Argentina. Las empresas dedicadas a la Inteligencia Artificial también ven una prioridad en este tema. Por ejemplo, la demanda de semiconductores esperan que supere los u$s 1,3 billones en 2026 por la demanda de la inteligencia artificial, donde los minerales en cuestión cumplen un rol central.

A esto se suma el desarrollo de datacenters, otro de los sectores incluidos en el súper RIGI. Francisco Zappa, socio del departamento Corporativo y Fusiones y Adquisiciones de Bomchil, aseguró que los grandes jugadores globales como Amazon, Microsoft, Google, Meta y Oracle lideran las inversiones en inteligencia artificial y solo en 2025 las tecnológicas destinaron u$s 400.000 millones a esta infraestructura, mientras que para 2027 proyectan invertir u$s 600.000 millones.

Desde las empresas nucleadas en la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM) ven como una señal positiva este impulso porque da previsibilidad y reglas a largo plazo. Sin embargo, confían en que demandará un análisis de cada empresa, por lo que no pueden anticipar decisiones concretas.

“En el momento actual, la prioridad del sector está puesta en consolidar las inversiones mineras ya anunciadas y en avanzar en la puesta en producción de los proyectos en desarrollo, que es donde se concreta el impacto económico, productivo y exportador de la actividad”, aseguraron.