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La Cámara de Diputados sesionará mañana con uno de los proyectos más demorados de la agenda desreguladora de Milei. El ministro de Desregulación y Transformación del Estado Federico Sturzenegger lleva dos años impulsando esta iniciativa y finalmente tiene fecha.
La convocatoria fue impulsada por el jefe del bloque de La Libertad Avanza, Gabriel Bornoroni, y quedó fijada para las 10 del miércoles 20 de mayo. El temario incluye la Ley Hojarasca, la reducción del régimen de subsidios al gas en zonas frías y una serie de tratados internacionales.
La sesión no viene sola: la jugada política tiene un dato clave, ya que fue programada una hora antes de la convocatoria opositora, que buscaba tratar pedidos de informes, interpelaciones y una posible moción de censura contra el jefe de Gabinete Manuel Adorni.
Qué es la Ley Hojarasca
El proyecto propone eliminar decenas de leyes vigentes desde el siglo XIX hasta la actualidad, consideradas inútiles, superadas o contrarias a principios constitucionales. El texto volvió a ingresar al Parlamento luego de que una versión anterior, enviada en octubre de 2024, perdiera estado parlamentario.
El proyecto tiene como objetivo eliminar 70 leyes que, según el Gobierno, generan costos inútiles a los contribuyentes, se volvieron obsoletas o afectan libertades individuales. La idea de fondo la resumió el propio Sturzenegger: “Con un millón de normas es imposible para un ciudadano saber qué norma le aplican. Con este proyecto buscamos comenzar a ordenar esto”.
El nombre es particular: “Hojarascas son las hojas que se caen y se desechan”. Lo que el Gobierno quiere barrer es “exceso, inútil, sin propósito”.
Del carnet de mochilero a los privilegios de la casta
El listado de normas en la mira mezcla lo pintoresco con lo políticamente sensible. Entre las apuntadas hay una ley de 1864 que inhabilitaba por diez años a autoridades que aplicaran azotes, disposiciones sobre microfilmación de documentos oficiales y normas que autorizaban o exigían la televisión a color.
Pero también hay contenido político: el proyecto apunta contra el Círculo de Legisladores y la Federación Argentina de Municipios, proponiendo que dejen de recibir financiamiento estatal. Y va más lejos: busca eliminar las credenciales que habilitan a diputados y senadores para circular y estacionar libremente, por considerarlas un privilegio injustificado.
El quórum, el verdadero desafío
La convocatoria ya generó tensión en el Congreso, donde el oficialismo necesita construir acuerdos con sectores dialoguistas para garantizar el quórum y avanzar con la aprobación de los proyectos.
El caso Adorni complicó los tiempos: Menem tenía previsto convocar a una sesión para el 20 de mayo con el objetivo de darle media sanción a Hojarasca, pero la polémica por el patrimonio del jefe de Gabinete se interpuso.
Sturzenegger, sin embargo, no se rinde. Si el oficialismo logra el quórum mañana, será la primera victoria legislativa concreta de su agenda desreguladora en lo que va del año