"Estuve en Skanska", dijo Alberto Fernández hoy, durante su anuncio de extensión de cuarentena, e inmediatamente advirtió que había cometido un furcio que podría haber evitado. La referencia que quiso hacer el Presidente fue a Scania, la automotriz cuya planta tucumana visitó el jueves, pero confundió con la empresa multinacional de construcción, conocida en Argentina en 2005 por ser parte del primer gran escándalo de corrupción que involucró al kirchnerismo.
"También es sueca", se excusó Fernández, que en ese entonces era jefe de Gabinete del gobierno que encabezaba Néstor Kirchner. Ahora bien, qué fue lo que pasó con el Caso Skanska y por qué fue el primer expediente de relieve que llegó a los tribunales vinculados a la gestión K.
La causa comenzó después de una denuncia que realizó el entonces diputado de la Coalición Cívica ARI Adrián Pérez, luego funcionario del último gobierno de Mauricio Macri. Entre otras pruebas, el entonces ladero de Elisa Carrió, presentó una grabación de 90 minutos secuestrada de la sede de Skanska, con la conversación entre el auditor interno de la empresa y su gerente comercial. En la misma se relata cómo las empresas emitían las facturas falsas que en realidad eran dinero provenientes de sobornos.
De Vido, a juicio por Skanska por administración fraudulenta
La acusación sobre la empresa y sus lazos con el Gobierno tenía que ver por la construcción de dos gasoductos, en el norte y el sur del país, que gerenciaba la firma Transportadora Gas del Norte, que indicó al Ente Nacional Regulador del Gas que Skanska que Skanska había pagado un 152% más en sobreprecios, el equivalente a unos $ 14 millones de la época.
En la justicia de primera instancia, la causa la instruyó Norberto Oyarbide, que procesó a empresarios y funcionarios involucrados. Seis años después del origen del expediente, en 2011, la Cámara Federal porteña sobreseyó al ex secretario de Energía, Daniel Cameron, al ex interventor del Enargas, Fulvio Madaro y al ex titular de Nación Fideicomisos, Néstor Ulloa.
Sin embargo, con el tiempo el caso volvió a activarse, y se incluyeron nuevos actores. Fue el juez Sebastián Casanello quien en 2019 lo elevó a juicio oral, e incluyó entre los procesados por coimas y administración fraudulenta al ex ministro de Planificación Julio De Vido y al ex secretario de Obras Públicas, José López, ambos presos por diferentes causas de corrupción durante el kirchnerismo. Así, como muchas otras causas, Skanska, 15 años después de convertirse en noticia, espera por una resolución en Tribunales