Luego de la media sanción en el Senado de la reforma laboral, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, explicó algunos de los principales efectos que tendrá la Ley sobre los trabajadores.
Esta mañana, en una entrevista con Radio Mitre, Sturzenegger detalló punto por punto los principales cambios y los alcances de la nueva ley que modifica relaciones laborales, vacaciones, juicios y negociaciones salariales
Entre los tres ejes principales, el ministro planteó en primer lugar el fin del “carancheo”, en relación a “mucha gente que vive de la relación laboral o sea, le saca recursos“. Luego, ”cómo se hace la negociación laboral“ y como tercero la ”industria del juicio".
Juicios laborales
Para los trabajadores que enfrenten un despido, la principal novedad es que tendrán más certezas sobre cuánto cobrarán en caso de litigio.
En este punto Sturzenegger fue enfático y aclaró que “el monto de las indemnizaciones, que es un mes por año trabajado, no se modifica en lo más mínimo”. En tanto, lo que sí cambia es el proceso judicial:
- Actualización de montos previsible: La ley establece una fórmula fija para actualizar el dinero desde el despido hasta la sentencia. Se terminan las tasas de interés “como si hubieras invertido en Bitcoin”, según ejemplificó el ministro. Esto evita sorpresas tanto para empresas como para trabajadores que sabrán con anticipación cuánto pueden esperar.
- Peritos sin conflicto de interés: Los peritos que intervienen en juicios laborales cobrarán por su trabajo profesional, no como un porcentaje de la sentencia. Hasta ahora, un perito podía llevarse parte del monto que él mismo determinaba. “Tenías un incentivo a acrecentar eso”, señaló Sturzenegger.
- Juicios más rápidos: Se introduce la caducidad de instancia. Los litigios laborales no podrán extenderse indefinidamente. Si un abogado abandona un caso infundado, las costas serán solidarias con el profesional, no solo con el trabajador.
El ministro enfatizó que estos cambios no buscan perjudicar a los trabajadores. “El problema no era el monto indemnizatorio, que está entre los más favorables del mundo. El problema era la incertidumbre asociada al proceso del litigio”, remarcó.
Salarios por empresa y región: el fin del convenio único nacional
Se trata de uno de los cambios más grandes para los trabajadores. Hasta ahora, un metalúrgico en Buenos Aires y otro en Santiago del Estero tenían que regirse por el mismo convenio colectivo nacional. La reforma introduce el principio de “prelación”: el convenio de empresa prevalece sobre el sectorial.
- Mayor flexibilidad local: Una empresa en una provincia con menor productividad podrá negociar condiciones adaptadas a su realidad, sin quedar atada al salario acordado en las zonas más ricas del país. Sturzenegger comparó la situación actual con Italia: “Acuerdan en Milán un acuerdo salarial y hay que aplicarlo en Calabria o en Sicilia, y por ahí no funciona ahí el mismo”.
- Negociación más cercana: Los trabajadores podrán negociar directamente con su empleador a través de sindicatos de empresa (la llamada “cláusula comadira”). Esto no elimina los sindicatos nacionales, pero les da competencia.
- Más empleo en el interior: Gobernadores del interior respaldaron esta medida, según relató Sturzenegger.
El ministro defendió el cambio como una “federalización del trabajo” que reconoce que en Neuquén los sueldos son el doble que en el área metropolitana, y que no todas las regiones tienen la misma estructura productiva.
Menos cargas sobre el sueldo: qué se cobra y quién lo paga
El tercer eje de la reforma apunta a reducir lo que el Gobierno llama “carancheo”: todos los costos que pesan sobre la relación laboral más allá del salario directo.
- Menos impuestos al trabajo: El proyecto reduce los aportes patronales y crea el sistema RIFE para nuevas contrataciones. El Estado resigna ingresos. “Es la contribución de la motosierra al mercado laboral”, explicó Sturzenegger.
- Tope a las contribuciones sindicales: Actualmente, algunos sindicatos descuentan hasta el 7% del salario del trabajador. La reforma establece un tope del 2%. Además, estas contribuciones ya no serán automáticas: se elimina la “ultraactividad” que permitía que las cláusulas de los convenios se mantuvieran indefinidamente sin renegociación.
- Recibo de sueldo transparente: Una de las novedades más significativas para los trabajadores es que el recibo de sueldo incluirá todos los costos laborales. “Hoy el trabajador no tiene verdadera conciencia de cuánto es el costo que tiene ese empleo para el empleador en su conjunto”, señaló el ministro. El recibo mostrará aportes patronales, contribuciones sindicales y todas las cargas que hoy están ocultas.
Vacaciones flexibles
Según el ministro, la reforma incorpora cambios para adaptar la ley laboral al siglo XXI:
- Trabajadores de plataformas: Un aporte del diputado Cristian Ritondo clarifica la situación de trabajadores de apps como Uber o Rappi. Las empresas podrán ofrecer seguros y beneficios sin temor a que esto implique automáticamente una relación laboral tradicional.
- Vacaciones a medida: Ya no será obligatorio tomar las vacaciones en bloque. Con acuerdo entre empleador y trabajador, se podrán fraccionar. “Hoy la gente no quiere necesariamente tomarse las vacaciones en bloque, como era cuando éramos chicos que íbamos a la costa todo el mes”, ejemplificó Sturzenegger.