Entrevista exclusiva

¿Puede funcionar un plan de estabilización? La definición de Roberto Frenkel, el economista más consultado sobre alta inflación

Muy visitado por estos días, el experto analizó con El Cronista el repunte de la inflación global y fue terminante sobre la posibilidad de cortar la inercia local. Por qué cree que el Gobierno debe desdoblar y qué debe hacer la próxima gestión.

Mientras economistas argentinos vuelven a los textos que Roberto Frenkel escribió en los setenta y los ochenta sobre regímenes de alta inflación para intentar dar respuestas a la actualidad local, el economista de 79 años mira lo que ocurre en Europa y en Estados Unidos. 

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En un escrito reciente, llamado La pandemia y la política antiinflacionaria, se pregunta si las subas de tasas bastarán para frenar la suba de precios. Frenkel, uno de los ideólogos del Plan Austral de 1985 que muchos tienen en el radar para cortar con la inercia inflacionaria actual, recibió a El Cronista en su casa de Núñez. En una hora de entrevista, analiza la situación global y el contexto local, cruzados por una palabra: incertidumbre.

Pandemia y guerra

- ¿Qué le llama la atención de lo que ocurre en el mundo?

- Es algo muy novedoso. Son eventos importantes, globales, que cambian el futuro, que tienen impacto permanente. Tienen un impacto tan grande que cambian no solo lo material -la destrucción de una guerra-, sino la forma de pensar el mundo que tiene la gente. Tenemos el Covid, una epidemia global con un impacto impresionante, y ahora tenemos la guerra, con un grado de incertidumbre espectacular, con amenaza nuclear explícita. La inflación se complicó en los países centrales, las tasas de interés subieron mucho, de 0 a 4,5%, y todavía no alcanza a la tasa de inflación, que es del 8% en Estados Unidos y del 10% en Gran Bretaña. Una inflación que no se veía desde la época de Paul Volker en la Reserva Federal, desde los 70, los 80.

- Usted se pregunta en un texto reciente si, en este contexto, sirve y alcanza con subir la tasa de interés para frenar la inflación. ¿Qué respuesta ensaya?

- Bueno, no se ha probado nunca en estas condiciones. El efecto de la tasa de interés de corto plazo, que es el instrumento que manejan los bancos centrales en las metas de inflación... Lo que hace la Reserva Federal de Estados Unidos, que es lo mismo que harían los otros países, tiene el efecto de arrastrar a todo el planeta a lo mismo.

"Estamos en un grado de incertidumbre muy alto. Incertidumbre quiere decir desconocimiento. A veces uno puede ordenar los eventos y atribuir probabilidades. Incertidumbre quiere decir "no sé para dónde va". ¿Va a haber tercera guerra mundial, tirarán una bomba atómica?"

- ¿Hay otras herramientas?

- Está todo basado en la credibilidad, en la idea de que uno genere expectativas de que la inflación va a bajar. Lo segundo es que el instrumento que se usa tenga el efecto que se quiere. Y eso todavía no lo sabemos. Estamos en un grado de incertidumbre muy alto. Incertidumbre quiere decir desconocimiento. A veces uno puede ordenar los eventos y atribuir probabilidades. Incertidumbre quiere decir "no sé para dónde va". ¿Va a haber tercera guerra mundial, tirarán una bomba atómica? ¿Quién está dispuesto a invertir si uno cree que eso puede pasar? Eso genera una situación muy particular, que es contractiva, inflacionaria. La gente se defiende colocándose en lo que considere más seguro.

"La pandemia produjo un efecto sísmico", dijo Roberto Frenkel.

- Hay más inflación, los organismos multilaterales advierten sobre la recesión inminente, pero las ganancias de las empresas siguen creciendo.

- Siguen creciendo, ahora va a empezar la contracción. Argentina por ejemplo se sigue expandiendo, por ahora. La pandemia produjo un efecto sísmico, un terremoto. La gente comenzó a demandar más bienes industrializados, productos electrónicos para trabajar, y al mismo tiempo produjo problemas en la producción y en el transporte. China todavía tiene esta política de Covid 0 que estrangula la producción y la logística. Eso produjo una contracción de oferta y al mismo tiempo un aumento de la demanda. Entonces, ese sector subió precios y salarios. Cuando terminó la pandemia, subió la demanda de servicios y pasó lo mismo. Los restaurantes están llenos. Hubo exceso de demanda de servicios y suben los precios y salarios de servicios. Entonces, hoy Estados Unidos tiene una inflación del 8% que no baja y me pregunto si va a tener efecto la suba de tasas. No se hizo nunca en un contexto así.

El regreso de la indexación

- No parece funcionar.

- Por ahora no tiene. Mientras tanto, el principal efecto de la tasa de interés es en el crédito, en las hipotecas, por ejemplo, que se vuelven más caras. El segundo efecto, según la teoría, es en el mercado de trabajo, que no se pidan ajustes de salario porque se espera una inflación más baja. Ahora se vuelve a lo anterior, a la recuperación desde el pico anterior. Con lo cual, lo que se hace es que la inflación pasada se tira hacia adelante, y eso es indexación. La indexación le da inercia a la inflación. En la Comunidad Europea, Gran Bretaña y Estados Unidos hay reclamos para reponer el poder adquisitivo, que suenan muy lógicos.

- Economistas releen sus escritos de los 70 y 80 porque dicen que los textos posteriores sobre metas de inflación no sirven para la actualidad argentina...

- Yo inventé el régimen de alta inflación. Un régimen, porque hay todo un esquema de contratos y de formación de expectativas asociados a ese tipo de inflación. La inflación paró en el mundo durante los 80, a un costo enorme de desempleo. La política de Volker causó una crisis financiera. Calculaban cuánto desempleo se necesita para bajar un punto la inflación. A eso le llamaban índice de sacrificio, de sacrificio del desempleado, ¿no? Por eso me pregunto si vamos a volver a eso.

Roberto Frenkel sostiene que un plan Austral no funcionaría en un contexto como el actual.

Por qué no funcionaría un plan austral

- ¿Argentina hoy está en un régimen de alta inflación como aquellos que usted estudió?

- Sí, hay diferencias, porque está menos formalizado. El Rodrigazo, en 1975, puso en marcha ese proceso. Luego, Martínez de Hoz cierra el déficit fiscal de la manera más fácil, congelando los salarios en vez de la inflación. Los salarios bajaron 25% en tres meses... no se puede. Entonces indexaron, y nos dejaron una indexación trimestral, que se hizo mensual en 1982. Y eso afectó al Plan Austral. El Plan Austral se pudo hacer porque hubo una sincronización que ahora no hay. Ahora no podría funcionar.

"El Plan Austral se pudo hacer porque hubo una sincronización que ahora no hay. Ahora no podría funcionar."

- ¿Hoy no funcionaría un plan de estabilización?

- No. Tiene que haber cierto consenso para hacerlo. La gente apoyaba lo que hizo Alfonsín, que ganó las elecciones de 1985. La inflación era del 30% mensual cuando hicimos el Plan Austral y bajo a 2%.

Para Roberto Frenkel, un gobierno necesita consenso para encarar un plan antiinflacionario.

- ¿Qué debería pasar para que un plan de estabilización sea exitoso?

- En Argentina, hoy por hoy, no se puede. Sería como navegar en la neblina. ¿Qué política económica se puede instrumentar si dentro de uno o dos meses se espera una sentencia a la vicepresidenta y un importante grupo político dice 'si la tocan a Cristina, qué quilombo se va a armar?' Eso es incertidumbre. Y después hay PASO. Hay un grado de incertidumbre, de desconocimiento total de lo que puede pasar en el futuro. Obviamente, no es un ambiente propicio a la inversión. Pensar en hacer un plan de estabilización en estas condiciones es fantasía.

- ¿Cómo se quiebran esas expectativas, entonces?

- La primera condición para hacer un plan de estabilización es tener algún horizonte político más o menos cierto. Ahora, el eje de todo es el acuerdo con el Fondo. ¿Qué es lo que hay que hacer? Cumplir con el acuerdo, para ir preparando las condiciones para, en algún momento, poder hacer la estabilización. Por empezar, para preparar las condiciones políticas. Se necesita un gobierno con cierto grado de consenso. Que la gente crea que lo que se dice, se va a hacer. Y que eso tenga sentido. A los primeros que hay que convencer es a los economistas.

"Hay que cumplir con el acuerdo con el Fondo para ir preparando las condiciones para, en algún momento, poder hacer la estabilización. Se necesita un gobierno con cierto grado de consenso".

- ¿Mientras tanto?

- Hay cosas que sí se pueden hacer ahora. Hay que tratar de llevarla hasta las elecciones... una definición política más clara, hay que decirle a la gente cómo sigue esto. O gobierna Juntos por el Cambio, o los peronistas, pero con alguna política, con un presidente que sea presidente. Esta situación es imposible para hacer política económica.

- Tanto Guzmán antes como Massa ahora ponen al acuerdo con el Fondo como un programa económico

- Porque es un programa de reducción del déficit. Hay que subir las tarifas. Yo pago seis dólares la luz y no me anoté al subsidio. Hay que pagar más o menos lo que cuesta, no enseguida, pero recuperarse de esa locura que viene desde el gobierno de Néstor Kirchner. Ese es el principal factor de déficit. No son los planes, no es el sistema previsional, con sus problemas.

- El acuerdo con el Fondo supone reducir subsidios y eso, con demoras, comenzó. Pero las expectativas no cambian y la inflación acelera.

- La inflación no va a bajar espontáneamente. Con una inflación así, hay que hacer un programa antiinflacionario. No se trata de hacer como dice Macri: "Bajo todo de golpe, hay que cerrar el déficit". Al 7% mensual, la recaudación sube con la inflación. Si los gastos no suben así, el déficit se arregla en dos meses. Pero no se trata de eso, sino de hacerlo gradualmente y de forma tolerable.

Desdoblamiento

- En su opinión, entonces, esta gestión debería llegar a diciembre de 2023 con el acuerdo con el Fondo...

- Con las metas que están planteadas...

- Para que el próximo gobierno pueda bajar la inflación...

- Para que tenga chances. Pero hay cosas que se pueden hacer ahora y no tienen impacto negativo.

- ¿Cómo qué?

- Por ejemplo, hay que desdoblar el mercado cambiario y terminar con los no sé cuántos tipos de cambio. Eso es una locura. Con una brecha del 70 o 100 por ciento, es imposible controlar cuantitativamente importaciones, no se puede hacer sin estrangular a la producción.

- Desdoblar, no unificar...

- ¿Cómo vas a devaluar 80%? Que haya dos mercados y que quien tenga ingresos declarados puedan comprar dólares libremente en el MEP o el Contado con liqui. La doctrina del Fondo está en contra, pero también está en contra de esto que tenemos nosotros. Se los puede convencer de que acá conviene desdoblar. Que turismo, ingreso y salida de capitales vayan a un único tipo de cambio. Cavallo también dice lo mismo, muchos decimos lo mismo. Si se libera va a bajar, porque los argentinos tenemos encanutados 200.000 millones de dólares que se desvalorizan por la inflación (de EEUU). Esos dólares van a aparecer si se genera más confianza. Es un financiamiento perfecto para nosotros, porque está acá.

- Pero si el dólar financiero está $ 300 y la brecha debería ser del 30%, eso supondría una devaluación fuerte del tipo de cambio comercial.

- Vamos a ver, yo creo que (el dólar libre) va a bajar.

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Comentarios

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  • RN

    Raul Nieto

    28/10/22

    Una visión con miles de incertidumbres y pocas certezas, y donde no habla categóricamente del esfuerzo real que deberemos hacer todos para lograr estabilizar y donde los gastos deberán racionalizarse abandonando el despilfarro de muchas partidas

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