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En plena caída de recaudación de las provincias, el gobierno decretó un adelanto de hasta 400.000 millones en coparticipación a doce distritos clave para ayudar a las arcas provinciales. Con dicha decisión, Milei buscará apoyos claves en el Congreso y las provincias subsanar sus cuentas impagas. Para qué usarán los ingresos los gobernadores y qué cuestionamientos surgen.
Este lunes, se publicó en el Bletín Oficial un decreto para facultar a 12 distritos de tomar un adelanto de coparticipación, a devolver dentro del mismo año y con una tasa del 15%, muy por debajo de las condiciones del mercado financiero, donde el financiamiento para provincias oscila entre 30% y 45%.
Las 12 provincias alcanzadas son Catamarca, Chaco, Chubut, Corrientes, La Rioja, Mendoza, Misiones, Río Negro, Salta, Santa Cruz, Tierra del Fuego y Tucumán.
El monto específico para cada provincia no está definido en la norma. Será la Secretaría de Hacienda quien asigne los fondos según ciertos criterios.
Entre ellos, la capacidad de repago de cada jurisdicción, su participación en la recaudación de impuestos nacionales, las necesidades financieras manifestada y el cumplimiento de compromisos fiscales previos.
Fuentes del ministerio del Interior confirmaron a El Cronista que el monto es de hasta 400.000 millones de pesos por cada provincia.
Este monto dependerá de la coparticipación que reciba cada provincia, es decir el monto máximo que tiene por coeficiente y su límite. “Ese límite está puesto para aquellas provincias que, por coparticipación, reciben montos más cercanos a ese tope”, explicaron en diálogo con El Cronista.
Las provincias en Rojo
La foto fiscal del primer trimestre muestra un deterioro generalizado en los ingresos provinciales, impulsado tanto por la caída de la coparticipación como por el desplome de las transferencias discrecionales.
En términos agregados, las Transferencias Automáticas, principal componente de la coparticipación, registraron una baja real del 6,4%, lo que implicó una pérdida de $1,15 billones a precios de marzo de 2026.

El impacto fue aún más severo en las Transferencias No Automáticas, que se desplomaron 59,1% interanual, con una merma de $407.777 millones, reflejando el fuerte ajuste en los envíos discrecionales de la Nación.
Como resultado, el total de Transferencias Nacionales hacia provincias y CABA cerró el período con una caída real del 8,3%, equivalente a $1,56 billones menos.
Qué hará cada gobernador con el dinero
El relevamiento evidencia que prácticamente todos los distritos operaron en rojo, con caídas significativas incluso en aquellos que recibieron refuerzos puntuales, lo que configura un escenario de fuerte restricción financiera para las administraciones subnacionales.
En términos absolutos, la mayor caída la registra la provincia de Buenos Aires, con una pérdida de $282.554 millones (-6,7%), seguida por CABA con -$395.706 millones (-46,2%), siendo este último el distrito más golpeado en términos porcentuales. También sobresalen las caídas de Santa Fe (-$119.886 millones), Córdoba (-$99.603 millones) y Chaco (-$68.835 millones), todas con retrocesos cercanos o superiores al 6%.
De estas provincias, sólo Chaco recibirá un monto de adelanto por parte del gobierno nacional. El Cronista consultó con la provincia por el monto que se despositará y no recibió respuesta. Por otra parte, el enfrentamiento de los gobernadores de Buenos Aires (Axel Kicillof), Santa Fe (Maximiliano Pullaro) y Córdoba (Martín Llaryora), dan cuenta de porqué no fueron incluidos.
En el primer grupo de las más afectadas también se ubica La Rioja, con una caída de $28.163 millones (-8,0%) y sin compensación por transferencias discrecionales, lo que profundiza el impacto.
Fuentes allegadas al gobernador peronista, Ricardo Quintela, afirmaron en diálogo con El Cronista que no saben todavía el monto al que podrán acceder.
“A la provincia se le debe mucho dinero, y muchas cosas se han recortado, pero principalmente se usará para garantizar el pago de sueldos a término”, reconocieron.
Según indicaron, la gestión tiene deudas con proveedores de obras, sobre todo las obras que la Nación dejó y de las cuales se hizo cargo la provincia.
En un segundo escalón rojo aparecen provincias como Tucumán (-$61.335 millones), Mendoza (-$49.240 millones), Santiago del Estero (-$48.536 millones), Chubut (-$18.312 millones), y Entre Ríos (-$44.459 millones), todas con caídas significativas en torno al 5%–7%. En ese grupo también se ubica Santa Cruz, con una baja de $20.804 millones (-7,5%) y sin compensaciones relevantes.
A la administración santacruceña de Claudio Vidal se le otorgó ya en marzo un anticipo financiero de $100 mil millones para afrontar la emergencia presupuestaria para el pago de pasivos y activos. Fue el primero en recibir un adelanto de coparticipación a Santa Cruz ante dificultades transitorias para cumplir con gastos y deudas.

Dese la provincia pusieron en duda el monto. “No sabemos si van a darnos los 100.000 millones que se pidieron, viendo que en total son 400.000 para tantas provincias“, especularon fuentes calificadas en diálogo con este medio.
Por su parte, Entre Ríos también recibió un adelanto de coparticipación en febrero de este año.
Mientras tanto, desde Mendoza confirmaron que no pedirán el crédito para refinanciación de deuda. Sino que lo harán para aprovechar la oportunidad, no para gastos corrientes.
“Nos conviene porque nación presta al 15% de tasa y el mercado a 35%. Este año ya hemos pagado unos 80.000 palos de deuda y otros 50.000 en junio. Eso es lo que se pedirá seguramente”, afirmaron y confirmaron que el monto se usaría para inversión provincial.
En Tucumán, las cosas son diferentes, y así lo dejó claro el gobernador de la provincia Osvaldo Jaldo. “La coparticipación no es una ayuda de la Nación, es un adelanto de fondos que por ley le corresponden a las provincias”, afirmó el peronista, todavía aliado del gobierno nacional.
El gobernador, Osvaldo Jaldo, se refirió al esquema de coparticipación y al envío de fondos nacionales, y aseguró que la provincia atraviesa una situación compleja por la caída de la recaudación y la paralización de la obra pública por parte del Gobierno nacional.

“Lo primero que hay que preguntarse es por qué la Nación decide asistir a 12 provincias- En los últimos dos años hemos perdido casi el equivalente a una planilla y media de sueldos”, planteó, al tiempo que explicó que la medida responde a la merma en los ingresos coparticipables producto del estancamiento del consumo.
En este sentido, aseguró que adelantan fondos que les corresponden y por otro lado los obligan a devolverlos. “Nos dan por un lado y nos quitan por el otro”, afirmó.
Fuentes calificadas de la provincia confirmaron en diálogo con este medio que el adelanto probablemente irá para sueldo y otros gastos. “No hay números todavía. Se va a usar en compensación de la caída de recaudación. La semana que viene habrá novedades”, aseguraron voces allegadas al gobernador.
Más atrás, pero igualmente en rojo, se ubican distritos como Corrientes (-$32.139 millones), Neuquén (-$30.349 millones), San Juan (-$42.305 millones) y Río Negro (-$36.128 millones).
Desde Corrientes, fuentes calificadas aseguraron que el gobernador Juan Pablo Valdés, buscará con ese monto enfrentar la caída de la recaudación nacional y la consiguiente merma del goteo de fondos coparticipables.
Este lunes y martes, Valdés estará en Buenos Aires y se reunirá con el ministro de Economía, Luis Caputo, donde presuntamente se hablará del monto a depositar.
En la zona de menores pérdidas relativas aparecen La Pampa (-$7.496 millones, -2,3%) y Salta (-$10.432 millones, -1,6%), que son las que logran amortiguar mejor el impacto, aunque igualmente cierran con saldo negativo.
Saénz es uno de los gobernadores más cercanos a Javier Milei y también formará parte de los mandatarios que recibirán un adelanto de coparticipación. Ante la pregunta de El Cronista para qué se utilizará, la gobernación decidió no responder.
No hay ninguna provincia que muestre crecimiento en el total de transferencias: las 24 jurisdicciones, incluida CABA, terminan el trimestre con caídas reales.
Sin embargo, el cuadro muestra algunos “verdes” en las transferencias no automáticas. Provincias como Córdoba (+$13.515 millones), Entre Ríos (+$15.982 millones), Corrientes (+$11.154 millones), Misiones (+$12.664 millones), Salta (+$8.449 millones) y Catamarca (+$5.909 millones) recibieron refuerzos discrecionales que compensaron parcialmente la caída de la coparticipación. Aun así, esos ingresos extra no alcanzaron para revertir el resultado final, que siguió siendo negativo en todos los casos.
El panorama general es claro: caída extendida de la coparticipación, derrumbe de los giros discrecionales y un rojo uniforme en las cuentas provinciales.
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