Paro general

Milei endurece su posición ante la CGT, que vuelve a desafiarlo con una huelga

La CGT convocó a una nueva medida de fuerza nacional desde la medianoche que deja casi paralizado al país por la falta de transporte público y atención en dependencias. La respuesta de la Casa Rosada a la protesta

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En una nueva demostración de fuerza contra el Gobierno, la Confederación General del Trabajo (CGT) y las dos CTA realizan hoy un paro nacional en señal de protesta a las medidas de la Casa Rosada en una jornada donde no habrá transporte ni atención en dependencias públicas. Pero el presidente Javier Milei ya adelantó que se trata de una "movida política" y decidió endurecer su postura ante los gremios.

El paro general convocado para hoy contará con una fuerte adhesión de la mayoría de los sindicatos y todo indica que se sentirá fuerte en las calles por la falta de colectivos, trenes, subtes y transporte aéreo. 

Como contracara de esto, el presidente Milei convocó a las 8.30 a una reunión de todo su gabinete como lo hace cada martes y jueves en una clara señal de minimizar la protesta. A la vez posteó en su cuenta de Twitter una foto con una remera que dice "Yo no paro" y escribió: "la gente trabajadora no para", en otra demostración de dureza ante los gremios.

También en el Gobierno adelantaron que se le descontará el día de trabajo a aquellos estatales que no concurran a sus puestos. 

El objetivo de la huelga

Los gremios nucleados en la CGT adelantaron que se trata de un nuevo paro que será mayor al de enero pasado por la cantidad de sindicatos que ahora se adhirieron y prevén que habrá un alto acatamiento. Desde la cúpula de la central gremial justificaron la medida en la decisión de dar un mensaje de protesta a "las medidas de ajuste" que lleva adelante Milei y objetaron el proyecto de ley Bases que se debate en el Congreso. 

El apoyo a la huelga del gremio de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) resultó crucial para darle más impacto a la medida de fuerza. Así, no habrá colectivos y se tornará dificultoso para muchos trabajadores llegar a sus lugares laborales.

 Tampoco habrá prestación de tareas en los aeropuertos, el servicio logístico de camiones y los servicios de trenes, luego de la ratificación de la medida de los principales sindicatos (Unión Ferroviaria, La Fraternidad y señaleros). 

El subte tampoco funcionará en la Ciudad de Buenos Aires, según informó la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (AGTS) y los puertos estarán paralizados porque también se sumó al paro la Confederación de Trabajadores del Transporte (CATT).

Respuesta de la Casa Rosada

Desde el Gobierno nacional adelantaron que mantendrán una posición inflexible ante la protesta gremial y calificaron de "altamente político" el paro nacional. También se decidió desde la Casa Rosada interrumpir el diálogo con los sindicatos y buscarán minimizar el impacto de la protesta.

En la Casa Rosada le reprochan a la CGT haber convocado al paro horas después del encuentro que mantuvo con el jefe de Gabinete, Nicolás Posse; el ministro del Interior, Guillermo Francos; y el secretario de Trabajo, Julio Cordero para acordar una reforma laboral más limitada en la ley Bases. En esa reunión habían estado Héctor Daer, Hugo Moyano y Carlos Acuña y parecía que la CGT iba a apaciguar los ánimos. Ocurrió todo lo contrario.

Por lo pronto, Milei llamó para hoy a las 8:30 a todo su gabinete para la reunión habitual en la Casa Rosada y buscará restarle importancia a la medida de fuerza.

"Van a parar los que quieren seguir haciendo de la Argentina un camino de la servidumbre. A quienes piensan extorsionar a los argentinos para volver al poder, esta administración les informa que solo van a ganarse el desprecio de todos aquellos que mañana quieren y necesitan ir a trabajar", dijo ayer el portavoz Manuel Adorni al adelantar la posición del Gobierno sobre el paro.  

De esta manera, la estrategia del Gobierno busca contraponer la imagen negativa de los gremialistas con la decisión de los trabajadores que quieren ir s sus puestos a pesar del paro.

Para la Casa Rosada, el paro convocado por la CGT "no tiene justificación aparente". Y destacaron que la decisión afectará a 6.594.000 personas aproximadamente que no van a tener a disposición para ir a sus trabajos el servicio esencial de transporte.

A la vez, el Gobierno dijo que sigue abierta la línea 134 para "denunciar extorsiones" a aquellas personas que quieran concurrir a sus trabajos y los gremios no los dejen. A la vez, como adelantó anteayer El Cronista, a los empleados estatales que paren se les descontarán sus haberes del día y las organizaciones que participen de la marcha deberán afrontar los gastos que ocasionen.

Por otra parte, desde el Ministerio de Seguridad confirmaron que se mantendrá el esquema de operativo policial para imponer el protocolo antipiquetes a fin de que las eventuales manifestaciones no corten las calles. 

"Nuestro gobierno tuvo dos paros generales de la CGT, dos paros de colectivos, dos paros docentes, un paro de trenes y uno de aeronáuticos, y más de 100 marchas e intentos de piquetes. En cuatro años de gobierno de Alberto Fernández tuvo cero paros", dijo Adorni en una abierta señal de malestar del Gobierno hacia la actitud que mantienen los gremios.

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