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En la previa al debate del proyecto de Reforma Laboral libertaria, la Confederación General del Trabajo (CGT) movió fichas con los gobernadores para bloquear puntos claves del texto legislativo en el Congreso. Sin embargo, el hermetismo de la cúpula sindical da señales de una negociación que no tiene resultados a la vista y podría desembocar en un paro general con movilización. ¿Cómo será?
El gobierno nacional, de la mano de Diego Santilli en el escenario federal y Patricia Bullrich en el Congreso, está moviendo los hilos para juntar las voluntades que hacen falta para aprobar la reforma laboral en las sesiones extraordinarias.
Las extraordinarias comienzan el 2 de febrero y finalizan el 27 de febrero, el tratamiento de la reforma laboral se estima que será en el recinto el 10 de febrero.
En este sentido, desde la CGT habían dejado trascender que harían una gira por provincias para hablar con los gobernadores, sin embargo, las conversaciones se estarían dando más por zoom que en persona y sin resultados a la vista aún.
“Los muchachos lo están manejando con candado, va a haber una reunión del Consejo la semana que viene, para prever que actitud vamos a tomar el día del tratamiento”, comentó una fuente allegada a la cúpula sindical en diálogo con El Cronista.
La central obrera se propone convocar a paro y movilización, para esto deben planificarlo con mínimo una semana de anticipación.
Un punto clave es que la nueva conducción de la CGT, de Cristian Jerónimo de Seivara y Jorge Solá de Seguros, proyecta que la movilización sea en varias provincias, como señal a los gobernadores.

“Todavía no hay luz verde (de parte de los gobernadores). Se está hablando de puntos en concreto, sabemos que ellos juegan su rol, por ahí le pueden dar una aprobación general, pero en el tratamiento individual darle pelea”, indicaron fuentes obreras a El Cronista.
Desde la CGT saben que el gobierno no tiene los votos para la reducción del INCA y RTA, pero para los puntos que más alarman a los sindicatos, aún no hay precisiones.
Desde la central obrera, habían dicho en su momento que uno de los puntos centrales es Provincias Unidas. Se trata de la coalición de gobernadores que se unieron como una alternativa de centro a Milei. En esta alianza están Córdoba, Santa Fe, Chubut, Corrientes, Santa Cruz y Jujuy.
En este sentido, según relataron, los votos más necesarios son los del cordobés Llaryora y el tucumano Jaldo. Se trata de los números más importantes en el Congreso y los necesarios para voltear la ley.
El plan de la CGT es claro, alargar la discusión y que se extienda hasta las sesiones ordinarias. De no poder voltear la ley, por voluntades que consiga el gobierno, el objetivo sería desarmarla de los puntos que la central obrera considera más preocupantes.
Cuáles son los puntos que preocupan a la CGT
Para la CGT, los puntos más preocupantes son dos: el Fondo de Cese Laboral y los convenios por empresas.
El Fondo de Asistencia Laboral (FAL) establece un esquema alternativo a la indemnización tradicional, mediante aportes periódicos del empleador a una cuenta a nombre del trabajador. Especialistas advierten que el sistema podría reducir la recaudación previsional, al reemplazar conceptos indemnizatorios que hoy tributan aportes y contribuciones al sistema de seguridad social.
“La recaudación de las jubilaciones se derrumba, quieren pagar las indemnizaciones con recursos de las jubilaciones”, indicaron desde la central obrera y advirtieron que no se puede reemplazar esa merma con otro aporte.
Después, los convenios por empresa no solo disminuyen el poder del sindicato central, sino que también posibilitan la firma de paritarias a la baja.
“Hace que el convenio más bajo prevalezca por sobre la actividad es flexibilizara al mango. Desarmar el convenio por empresa es lo que defiende a las pequeñas empresas y le da a los trabajadores igualdad en todo el país”, indicaron a El Cronista.
Para la CGT, los gobernadores piensan, al igual que ellos, que la reforma laboral como está no va a generar trabajo. “Es una transferencia de riqueza para los grandes empresarios. No le sirve a las pymes, le sirve a las grandes empresas”, concluyeron.
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