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Tras el sorpresivo e incómodo 3,4% que arrojó la inflación de marzo, tanto la Casa Rosada como las proyecciones privadas anticipan un alivio para el cuarto mes del año.
En esa línea, la economista María Castiglioni, directora de C&T Asesores, detalló en diálogo con el programa Cuentas Claras de El Cronista Stream, cómo se perfila el índice tras el último pico. “Abril nos está dando entre 2 y 2,5%, si esto sigue así bajaría hasta ese nivel”, anticipó.
Esta moderación proyectada responde a un freno en áreas que habían golpeado duro en el mes previo.
Castiglioni explicó la composición de este nuevo escenario, con tres factores que podrían traer un alivio: “Los alimentos aumentan bastante menos, no hay tanta suba de tarifa, de hecho en algunos rubros hasta hubo una baja, y en educación ya pasó lo peor”.
No obstante, aclaró que “aún queda un efecto rebote en transporte con la suba de los combustibles” por cuestiones metodológicas en la medición del IPC. Sobre la tendencia general, agregó: “Más allá de lo puntual, vemos una inflación bajando en los próximos meses, pero el ritmo al que baje es difícil de predecir, es difícil saber en qué momento va a empezar con cero”.
“El dato de marzo nos sorprendió por lo alto”
El optimismo cauteloso para abril contrasta con el impacto que generó el último informe oficial. Al ser consultada sobre su reacción al dato de marzo, la analista admitió su “sorpresa” por la cifra oficial.
“¿Qué me pasó cuando vi el dato de inflación? A todos nos sorprendió por lo alto, esperábamos un dato complejo por la estacionalidad de marzo, el impacto del precio de los combustibles y la suba de la carne, pero no tanto”.
A esto, subrayó, se sumó un factor extraeconómico: “Lo que más complicó en marzo fue el shock político, y los efectos de las cosas demoran. Este rebote de inflación también tiene que ver con lo que pasó el año pasado, cuando la gente se asustó, dejó de querer los pesos y salió a comprar dólares”.
Pese a este tropezón en la dinámica de los precios, desde la consultora ven señales concretas en el frente macroeconómico. “Nosotros, los economistas, estudiamos las causas de la inflación a largo plazo y vemos que están tomando decisiones o medidas para bajarla, principalmente con el equilibrio fiscal”, evaluó Castiglioni.
También destacó el rol del Banco Central, donde “se hizo un esfuerzo enorme estos dos años”, y describió un escenario de consumo que creció y de actividad recuperada, aunque advirtió que es “todo muy dispar por sectores y regiones”. Para que esta mejora sea sostenida, insistió en que la inflación debe volver a la baja para afianzar expectativas.
“Ojalá se vengan los mejores 18 meses, lo que veo es que se están manteniendo firmes en tratar de avanzar no solo en lo macro sino también reformas que faciliten una reactivación, la intención está, hay una gran oportunidad”, concluyó.