En plena discusión sobre los efectos del plan económico, en la que el Presidente ataca a empresarios, economistas y periodistas que subrayen que hay “perdedores” o gente a la que está lejos de haberle llegado el beneficio del “mejor gobierno de la historia”, la visita del Papa León XIV -del 8 al 11 de noviembre próximos- tendrá un fuerte contenido social, acorde con lo que viene siendo el mensaje de la Iglesia católica desde Francisco hasta hoy.
Según pudo saber El Cronista de fuentes al tanto de la organización del viaje, la visita estará orientada por un párrafo particular de la encíclica Magnifica Humanitas, el primer texto publicado por este papa allá por mayo de este año. El texto, que postula “sobre la custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial” recorre en 245 tramos los peligros de los desarrollos que lideran grandes magnates de la tecnología.
Pero el recorrido de León XIV pivoteará en el párrafo 16, que de hecho ya circula por WhatsApp entre figuras del establishment que se preguntan cómo reaccionará la Casa Rosada ante una agenda que está en el otro extremo de todo lo que comunica el presidente Javier Milei. Allí, el Papa hace un llamado “a todos los fieles católicos, a todos los cristianos, a todos los hombres y mujeres de buena voluntad” a no temer “ensuciarse las manos en la obra de nuestro tiempo”.
Se trata de una reflexión en la que mediante citas bíblicas se afirma que “las piedras desechadas —los pobres, los enfermos, los migrantes, los pequeños— se convertirán en piedras angulares”, y que entonces “sobre la tierra surgirá un hogar común sólido y hospitalario, donde el amor y la verdad finalmente se encontrarán, y la justicia y la paz se besarán”.

“Esta es la bendición que imploramos a Dios y la tarea que tenemos por delante: ser constructores de comunión, no arquitectos de Babel; siervos del Reino que viene, no dueños de torres destinadas a derrumbarse”, añade.
El enfoque no es ninguna novedad si se viene escuchando los mensajes que emite el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, que en la última aparición en la misa de San Cayetano habló de la precariedad laboral y el multiempleo y hasta del endeudamiento de las familias, temas que enfurecen al jefe de Estado como se vio en las intervenciones más recientes.
Pero que el espíritu del viaje de León XIV esté apoyado conceptualmente en “Magnífica 16”, como se escucha entre los que están al tanto del periplo, explica por qué por ahora al menos además de las misas multitudinarias en espacios públicos que hará en Buenos Aires, Luján y Córdoba podría haber al menos cuatro actividades más, todas de muy fuerte simbolismo en este contexto.
Por un lado, la intención será hacer un encuentro del trabajo y la producción, posiblemente en un aula de la Universidad Católica Argentina, donde es posible que confluyan representantes de empresas argentinas (¿habrá alguno de los “prebendarios que tienen que quebrar” a los que se refirió Milei en el Consejo de las Américas?), líderes sindicales, expresiones del cooperativismo y hasta gente del universo de las empresas recuperadas. Si se concreta, es posible que algunos de los invitados tenga la opción de leer un mensaje breve, previamente validado por el Vaticano, que usará luego Leon XIV para abordar los temas.
Por otra parte, están analizando hacer encuentros de diálogo político y también interreligioso. Para alguna de esas reuniones el lugar podría ser la Ballena Azul, en el Palacio Libertad, ex Centro Cultural Kirchner, donde la pelea seguramente estará en los invitados. La búsqueda de la Iglesia será un meeting “amplio”, donde ese término puede buscar incluir no sólo a líderes de todos los partidos políticos y expresiones sociales, sino incluso a toda la representación institucional del país, lo que seguramente incluirá a la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel.

En línea con “las piedras desechadas” de las que habla el párrafo 16 de la encíclica, está muy cerca de confirmarse que Leon XIV visite el hogar de caridad para personas con discapacidad conocido como Cottolengo Don Orione, ubicado en la localidad de Avellaneda. De confirmarse, se trataría de una imagen de alto impacto, luego del reclamo sostenido de toda el ecosistema del mundo de la discapacidad por actualizaciones en las prestaciones, que se sancionaron por ley del Congreso y el Gobierno vetó. Al mismo tiempo, está bajo análisis también incluir un recorrido por una cárcel.
Está previsto, obviamente, que haya una reunión bilateral con Milei, que hasta ahora viene destacando la relevancia histórica del arribo del Papa, sin hacer ninguna referencia a las diferencias ideológicas que a todas luces separan esta conducción eclesial de los lineamientos que emanan desde la Casa Rosada. En la campaña, el ahora presidente llegó a llamar a Francisco “el representante del maligno en la Tierra”, algo que luego dejó atrás tras un encuentro con él en Roma. Tras su muerte, habló de que se trataba del argentino más importante de la historia.
Quienes trabajan desde la Argentina en la visita del Sumo Pontífice se encuentran ante el desafío de intentar alejar su presencia en el país de la grieta política -que no se partidice el mensaje- pero al mismo tiempo dejar en claro que hay una orientación que pone en foco las necesidades de los más pobres, las personas con discapacidad, los migrantes, los enfermos. “Las piedras desechadas”.
León XIV dormirá en la nunciatura. Al confirmarse su visita, Milei le agradeció en X y escribió: “Una visita histórica para todos los argentinos”.












