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Mantener a rajatabla el compromiso con el equilibrio fiscal es una de las políticas “intocables” dentro del plan de estabilización macroeconómica que lleva adelante el gobierno de Javier Milei.

El Ministerio de Economía informó que en 2025 se registró un superávit primario de 1,4% del Producto Bruto Interno (PBI), equivalente a $ 11,7 billones, y un superávit financiero de 0,2% (incluidos los egresos por el pago de intereses de deuda), pese a que en 2024 el resultado había sido de 1,8% y 0,3%, respectivamente.

La actual administración repitió, por segundo año consecutivo, superávit financiero y cumplió la meta que acordó con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Luego de la primera revisión del Programa de Facilidades Extendidas (EFF) con el organismo internacional, se fijó que la meta indicativa en términos de PBI era de 1,6%. En ese marco, al Gobierno le faltaron 0,2 puntos porcentuales para suplir esa diferencia.

Sin embargo, tal como contó El Cronista, las metas cuantitativas permitieron cumplir lo estipulado con el Fondo, dado que en la revisión de agosto se acordó una meta de superávit de $ 10,8 billones, cifra superada en poco más de $ 900.000 millones.

Según cálculos difundidos por la Fundación Mediterránea, tomando datos oficiales del INDEC y del Ministerio de Economía, en 2025 los gastos aumentaron en valores constantes: “Prestaciones sociales (5,9%)”, “Jubilaciones (15%)”, “Funcionamiento -excluyendo ”Personal"- (16,7%)”, “AUH (23%)”, “Transferencias corrientes a provincias (24%)” y “Transferencias de capital a provincias (62%)”.

En contraste, también hubo una notoria caída del gasto real en “Subsidios al transporte (-7,1%)”, “Personal (-8%)”, “Transferencias a universidades (-10%)”, “Inversión pública (-14%)”, “Transferencias a empresas públicas (-24%)” y “Subsidios a la energía (-38%)”.

El Gobierno consiguió, por segundo año consecutivo, superávit fiscal y financiero

El Gobierno apunta a sostener el tercer superávit fiscal consecutivo y, en esa sintonía, proyecta un 1,5% en 2026, apenas un 0,1% por debajo del objetivo que alcanzó en 2025, mientras que el FMI prevé un 2,2%. Ambas partes tendrán que ajustar “criterios” en la segunda revisión del programa, pero lo que está claro es que el equipo económico deberá lograr una mejora fiscal respecto al resultado del año pasado.

El crédito asignado en el Presupuesto 2026 asciende a $148,1 billones, lo que representa un incremento nominal de 18% respecto del Presupuesto 2025. Sin embargo, al contemplar una inflación promedio anual en torno al 30% (duplicando la proyectada -10,1%), ello reflejaría un ajuste de 9,2% en términos reales.

“Al analizar los 15 principales programas, que concentran el 71,7% del crédito total previsto para 2026, se observa que la mayoría presenta recortes en términos reales”, apunta un trabajo realizado por la consultora Analytica en base a datos oficiales.

En el documento se observa, por ejemplo, que las “Prestaciones previsionales” presentarían una variación negativa real de 10,3%, mientras que en las “Asignaciones Familiares” el recorte sería de 11,7% en términos reales.

La única excepción a la regla es el programa de “Asistencia Financiera a Empresas Públicas y Otros Entes de la Secretaría de Energía”, que proyecta un aumento nominal de 50%, equivalente a un incremento de 15,4% respecto a 2025.

Programa20252026ProporciónVariación nominalVariación real (inflación 30%)
Presupuesto total125,5148,1100,0%18,0%-9,2%
Prestaciones Previsionales45,252,735,6%16,6%-10,3%
Deudas Directas de la Administración Central12,414,19,5%14,0%-12,3%
Asignaciones Familiares8,810,26,9%14,8%-11,7%
Desarrollo de la Educación Superior4,54,93,3%8,6%-16,5%
Pensiones no Contributivas por Invalidez Laborativa4,24,02,7%-4,6%-26,6%
Complementos a las Prestaciones Previsionales3,03,02,0%-1,4%-24,1%
Formulación y Ejecución de la Pol. de Energía Eléctrica3,62,71,8%-24,6%-42,0%
Políticas Alimentarias2,32,31,5%0,6%-22,6%
Prestaciones de Previsión Social2,02,11,4%6,4%-18,1%
Asist. Finan. a Empresas Públicas (Sec. Energía)1,42,01,4%50,0%15,4%
Atención Ex-Cajas Provinciales1,61,91,3%17,6%-9,6%
Asist. Finan. a Empresas Públicas (Sec. Transporte)1,41,71,1%16,5%-10,4%
Asist. Finan. a Empresas Públicas (Min. Salud)1,71,61,1%-7,1%-28,5%
Admin. Beneficios Previsionales (Seguridad)1,51,61,1%9,2%-16,0%
Pensiones No Contributivas (Decreto Nº 746/2017)1,11,30,9%14,9%-11,6%
Fuente: Analytica

Superávit fiscal: los desafíos para cumplir la meta en 2026

La lupa estará sobre las metas que trazó el Gobierno en el Presupuesto 2026, donde proyectó que la tasa de inflación anual sería de 10,1%. Según los datos que recopiló este medio en la última Encuesta de Expectativas Macroeconómicas de El Cronista (EMEC), el IPC anual se ubicaría en torno al 23%.

Una estimación similar (22,5%) surgió en el último Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM), publicado por el Banco Central (BCRA), lo que refleja una notoria diferencia con la meta del oficialismo.

Por lo pronto, una tasa de inflación más alta de la prevista modificará las erogaciones presupuestadas, es decir, las partidas que se ajustan por la variación de los precios (por ejemplo, la AUH y las jubilaciones). Sin embargo, el economista y titular del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), Nadin Argañaraz, señaló que en un escenario de “inflación moderada” estos gastos no crecerían significativamente en términos reales.

El Presupuesto 2026 no contempla el costo fiscal estimado que implica la ley de financiamiento universitario y la de emergencia en discapacidadFrancisco Marotta

Asimismo, los recursos tributarios podrían aumentar nominalmente si se registra un IPC más alto de lo previsto. Las variantes de inflación, en principio, no tienen efecto sobre el presupuesto en términos reales o en proporción al PBI, aunque sí aumentan nominalmente tanto el numerador como el denominador.

“Si la inflación este año resulta finalmente del 23% anual, entonces la recaudación total de impuestos podría subir cerca del 33% en valores nominales y resultar 4,7% superior en términos reales a la observada en el año 2025”, señalaron desde Fundación Mediterránea.

En ese sentido, consideran que si el resto de las erogaciones discrecionales se mantiene en los niveles presupuestados, el superávit primario en 2026 apuntaría a 1,9% del PIB, en lugar de 1,5%.

El margen de ajuste fiscal es limitado: hay rubros que se ubican en niveles muy bajos, tales como la obra pública, las transferencias no automáticas a las provincias y algunas prestaciones sociales. A esto se suma la necesidad de financiar la ley de financiamiento universitario y la de emergencia en discapacidad, no contempladas en el presupuesto.

Según cálculos de la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC), el costo fiscal estimado es de 0,23% y 0,27% del Producto Bruto Interno (PBI), respectivamente; en total, demandaría un gasto de 0,5 puntos porcentuales del PBI.

“Va a tener que recortar más el gasto no indexado, a lo cual le tendrán que sumar la baja del gasto necesario para cumplir con la pauta inicial de 1,5% del PBI (superávit primario). La reducción del peso sobre el gasto no indexado estará en el orden del 10%-11%“, explicó Argañaraz.

Categoría de GastoVar % NominalVar % Real (Ajuste)
Gasto primario flexible (Total)15,3%-7,1%
Masa salarial15,3%-7,1%
Programas sociales15,3%-7,1%
Subsidios a la Energía15,3%-7,1%
Bienes y servicios15,3%-7,1%
Subsidios al Transporte15,3%-7,1%
Transferencias corrientes a provincias15,3%-7,1%
Transferencias de capital a provincias15,3%-7,1%
Otros gastos corrientes15,3%-7,1%
Subsidios a otras funciones15,3%-7,1%
Inversión real directa15,3%-7,1%
Fuente: IARAF

Según remarcó el titular del IARAF, los subsidios a la energía y la masa salarial son las partidas más sensibles a posibles ajustes.

En cuanto a los subsidios a la energía, IARAF estimó que en 2025 tuvo el menor valor real de todo el período en análisis, con una caída del 38% respecto al gasto en 2024 y con una baja de 59% respecto al gasto en 2023.

Por su parte, las transferencias no automáticas totales de Nación a las provincias y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (corrientes y de capital) habrían tenido un incremento real del 28% respecto al mismo período del año anterior. Aunque, en comparación con el acumulado de 2023, el gasto ejecutado el año pasado fue un 73% inferior.

Por otro lado, las modificaciones impositivas que introdujo el Gobierno en el proyecto de ley de “Modernización Laboral” sumarían un impacto fiscal de 0,83% del PBI.

Se estima que el impacto fiscal total del proyecto completo ascenderá al 0,83% del PBI”, sostuvieron desde la consultora Invecq. La reducción de las contribuciones patronales implicaría resignar 0,5 puntos porcentuales del PBI, mientras que el 0,33% restante se divide entre la baja en el impuesto a las Ganancias para empresas (0,2%) y la eliminación de algunos impuestos internos (0,1%).

Desde Fundación Mediterránea advierten que, de aprobarse los cambios impositivos -sujetos a consideración del Ministerio de Economía-, “el gasto discrecional -en valores constantes- debería caer un 19% real anual para cumplir” con la meta de 1,5% del PBI.