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El presidente Javier Milei confirmó que el Gobierno trabaja en un proyecto para modificar el esquema tributario. El anuncio, que forma parte del paquete de reformas estructurales para 2026, se hizo en el marco de la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso.

“Necesitamos menos impuestos, porque el sistema tributario tiene que servir al crecimiento, no al sistema de turno”, afirmó sin dar mayores precisiones.

Sin embargo, dado que la actual administración tiene como pilar la sostenibilidad del equilibrio de las cuentas públicas, la eliminación o reducción de impuestos dependerá de la baja del peso relativo del gasto público.

Recientemente, el ministro de Economía, Luis Caputo, descartó llevar a cabo una reforma tributaria integral y señaló que el Ejecutivo ya introdujo cambios impositivos en la reforma laboral, sancionada por el Congreso a fines de febrero.

Aun así, el titular del Palacio de Hacienda sostuvo que para bajar impuestos se necesita recuperar recaudación, que en los últimos siete meses registró caídas reales interanuales.

Según Caputo, la manera de incrementar los recursos es a través de una mayor formalización del empleo y el crecimiento de la economía. Para reducir la carga tributaria y financiar la pérdida en la recaudación, es necesario destinar recursos tributarios extras que surjan del crecimiento económico.

“Esta estrategia de baja de impuestos tiene como pilar central la baja del peso relativo del gasto público. Si no hay baja del peso relativo del gasto público, al menos en el corto plazo no hay margen para bajar los impuestos”, remarcan desde el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF).

La actual gestión redujo el gasto público en un 5,7% del PBI, según el IARAF

En un reciente informe, la organización dirigida por el economista Nadin Argañaraz detalla que la baja del gasto público en los primeros 26 meses de la actual gestión fue del 5,7% del PBI: un 5,2% corresponde al gasto público primario y 0,5% al gasto en intereses.

Para graficar cuán significativa fue la reducción del gasto público, el IARAF comparó que la baja realizada es equivalente al 70% de la recaudación efectiva de los tributos más distorsivos (impuesto al Cheque, derechos de exportación, impuesto PAIS, impuesto a los Ingresos Brutos y tasas municipales de inspección, seguridad e higiene).

¿La baja del gasto público se destinó mayoritariamente a reducción de impuestos?

La baja del peso relativo del gasto público nacional total anual ejecutada en los últimos dos años no se destinó mayoritariamente a reducir o eliminar impuestos.

De hecho, el IARAF detalla que el 78% se destinó a financiar la eliminación del déficit fiscal; el 4%, a financiar la generación de superávit fiscal; el 9%, a financiar la pérdida de ingresos no tributarios; y el 9% restante a financiar la baja de la presión tributaria.

“Prácticamente el 91% de la baja del gasto se destinó a fines que estaban antes que la baja de impuestos en orden de prioridad”, subrayan.

En primer lugar, se decidió avanzar en la reversión del déficit fiscal que, producto de la baja de ingresos no tributarios, era mayor que el inicial de 4,4% del PBI (concretamente, 4,92% del PBI). En segundo término, el superávit fiscal de 0,2% del PBI (acumulado de 12 meses a febrero de 2026) requirió el uso del 4% de la baja del peso del gasto.

Por lo tanto, 4,6 puntos del PBI —de los 5,7 puntos que representó la reducción total del gasto— se destinaron a la reversión del déficit fiscal (4,4% del PBI) y a la generación de un superávit fiscal de 0,2% del PBI.

El resto permitió reducir impuestos y financiar la eliminación del impuesto PAIS: concretamente, el 9% de la baja del gasto total anual (0,54% del PBI).

Solo el 9% de la reducción total del gasto público se destinó a bajar o eliminar impuestos

Asimismo, el estudio consigna que la baja de la recaudación tributaria efectiva pasó del 14,88% del PBI a fines de 2023 al 14,34% del PBI a fines de febrero de 2026.

En dólares: cuánto se redujo el gasto público total, según el IARAF

Una manera de analizar la reducción del gasto total nacional durante los últimos 26 meses es a través de la diferencia mensual acumulada entre el gasto promedio mensual efectuado en 2023 y el gasto mensual de los últimos 26 meses (en moneda constante de febrero de 2026).

De esta forma, el ejercicio arroja un ahorro del gasto de $ 121,8 billones (millones de millones) en moneda de febrero de 2026. En dólares, el monto asciende hasta los u$s 67.000 millones de reducción acumulada de gasto total.