Durante su paso por Cuentas Claras, programa de El Cronista Stream, el economista Miguel Boggiano analizó el escenario actual y el impacto de las políticas del Gobierno. “No se puede esperar cosas mágicas cuando se hacen los cambios que se están haciendo”, advirtió el analista, quien aseguró que la Argentina está pasando de “una economía totalmente artificial a una más genuina donde varios van a quedar en el camino”.

Al abordar la realidad del mercado laboral frente al ajuste, reconoció que “el empleo formal probablemente cayó, pero el informal compensa”, admitiendo que si bien bajó la calidad del trabajo, “es imposible esperar resultados mucho mejores que estos” dada la magnitud de las transformaciones.

Esta transición hacia un nuevo modelo económico tiene un impacto directo y desparejo en los bolsillos, donde factores que antes impulsaban las compras ya no existen. “Una parte grande del consumo antes era fogoneada por emisión, eso no va a volver”, explicó Boggiano.

En esa línea, graficó la reconfiguración del gasto de los hogares: “Hoy las tarifas se llevan el 15% de la billetera, antes era el 5%”. Reconoció que hay sectores que “van a perder y probablemente sigan muy castigados”, como el rubro textil, pero remarcó que existe una contracara porque “los consumidores pueden comprar cosas importadas a un precio menor”.

A la hora de evaluar la actividad macroeconómica, el analista respaldó las cifras oficiales y desestimó las críticas basadas en percepciones informales. “El crecimiento es desparejo y me parece que es natural cuando pasás de una economía con un montón de trabas a una mucho más abierta que antes”, argumentó, destacando que “de los 15 componentes del EMAE, 12 están en positivo”.

Marcelo Capece

Frente a este escenario, fue tajante respecto a la forma en que se analiza el termómetro social: “Si no le damos la importancia que tienen a las estadísticas, empezamos con una discusión eterna de ‘caminar la calle’, una estupidez atómica porque hay distintas calles con resultados muy diferentes”.

En el plano político, Boggiano subrayó que Javier Milei opera no solo como Presidente sino como “comunicador y un abanderado de una batalla cultural”. En este contexto, dudó que la sociedad vuelva a avalar recetas del pasado. “No sé si la gente está tan dispuesta como antes a comprar ilusiones populistas”, reflexionó.

Según su visión, el electorado internalizó un concepto económico clave: “Si hay algo que aprendió el argentino, es que cuando se ponen los políticos a emitir, nada bueno sucede. Y es momento de aprender de eso, la gente ese mensaje lo ha tomado”.

Uno de los momentos más contundentes de su intervención se dio al referirse al nivel de endeudamiento de las familias en este contexto de estrechez económica. “Si la gente no puede pagar, que se joda el banco que le prestó la plata”, disparó el economista.

Aunque aclaró inmediatamente que con sus palabras no estaba “invitando a defaultear”, porque nadie irá preso por deudas civiles, mantuvo su dura postura contra las entidades financieras que asumieron ese riesgo comercial: “El problema es mucho más del banco que del que no puede pagar, si dieron mal el crédito que se jodan”.

Finalmente, y mirando hacia el futuro y el armado de cara a las próximas elecciones legislativas, consideró que “el riesgo kuka no es cero, pero la gente que está en el Gobierno es bastante inteligente” y “están haciendo los deberes para llegar bien parados” a los comicios, con un sendero de inflación a la baja y una reactivación más palpable.