A contramano del estancamiento que exhibió la industria manufacturera, la actividad de la construcción mostró en septiembre sólidas señales de recuperación.
Según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) registró un incremento del 5,1% respecto al mismo mes del año anterior, consolidando el sendero de crecimiento para uno de los principales motores del empleo.
En la serie desestacionalizada, la actividad dio un fuerte salto del 7,8% en comparación con agosto, mientras que la tendencia-ciclo se mantuvo estable. Con los números de septiembre, el sector logró que el acumulado de los primeros nueve meses de 2026 pasara a terreno positivo, anotando un alza del 1,3% interanual.
El repunte de la actividad tuvo su correlato directo en el mostrador de los proveedores de materiales. Los mayores incrementos interanuales se observaron en los despachos de pinturas (22,4%), hormigón elaborado (12,8%), hierro redondo y aceros (5,2%) y cemento pórtland (4,6%).
En la vereda opuesta, las caídas más pronunciadas golpearon a los mosaicos graníticos y calcáreos (-15%) y a los artículos sanitarios de cerámica (-8,2%).
El dinamismo del sector también derramó sobre el mercado laboral, un dato clave que el Gobierno sigue de cerca. Como es habitual, el INDEC reportó las cifras de empleo formal con un mes de rezago: en agosto, los puestos de trabajo asalariados registrados en empresas constructoras privadas treparon un 1,7% interanual, sumando más de 382.000 trabajadores en actividad.
Sin embargo, la superficie autorizada para edificación privada —un indicador clave para anticipar futuras obras— sufrió un tropiezo del 10,9% ese mismo mes, aunque retiene un saldo a favor del 4,8% en el acumulado del año.
Pese a la contundencia de los números de septiembre, los dueños de las constructoras optan por la prudencia a la hora de proyectar el último trimestre de 2026.
Según la encuesta cualitativa que realiza el organismo estadístico, el 74% de los empresarios dedicados a la obra privada cree que el nivel de actividad “no variará” de acá a fin de año, mientras que apenas un 11% confía en que seguirá aumentando. El panorama es similar entre los contratistas de obra pública, donde el 62,4% anticipa un escenario de estabilidad para los próximos meses.