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En la reunión del Consejo de Políticas de Infraestructura (CPI) que se realizó en La Rural, el economista Ariel Coremberg explicó cuánto se necesita invertir para crecer “a lo Corea” que es la meta para un país en vías de desarrollo.

“El crecimiento fue solo del 1% per capita en los últimos 100 años. Argentina está apenas por arriba del ’74 en productividad total. En la total es la productividad de 1950. Alguien con 25 años tiene que esperar 70 años para duplicar su nivel de bienestar”, indicó. En ese marco, recordó que la inversión bruta interna es del 19%/PBI pero solo 4% es aumento de capital, el resto es reposición del stock.

En un mundo con escenarios cada vez más exigentes, consideró que el país puede ganar mundiales de fútbol pero en el mundial del desarrollo está atrasado. Para eso, el PBI per cápita debería crecer 6% por año. “La verdadera competitividad de la economía argentina está en cero. La verdadera competitividad es la productividad, no el tipo de cambio. Y esa es la que no crece”, remarcó. En los últimos 100 años, se creció la mitad que Australia y un cuarto de lo que creció Corea.

Cuánto hay que invertir

“Hoy Argentina invierte 16,6% del PBI. Pero no hay super ciclo de commodities, no hay enfermedad holandesa. Lo siento”, agregó sobre la expectativa del ingreso de dólares. “Habría que pasar a una tasa de 23,3% del Producto, entre 6 y 7 puntos más. Hay que invertir más de lo que hoy se invierte para poder crecer al menos un 3% del PBI”, indicó Coremberg para hacerlo de forma sostenida.

Precio del dólar en Argentina (foto: Pexels)

En ese marco, planteó que “para ser como Corea y crecer al 6% anual hay que invertir 32,2%, para que un joven de 25 años duplique su ingreso en 19 años”, enfatizó. “Y para eso hay que invertir en transporte, infraestructura digital e ingeniería”, agregó a modo de cierre.

Lo antecedieron en la reunión los representantes de las principales entidades empresarias y sindicales, con un consenso de impulsar la inversión en infraestructura, aunque también expuso diferencias sobre el papel que debe jugar el Estado. En pleno clima mundialista, la Selección argentina se convirtió en la metáfora del país.

En ese marco, el Secretario de Coordinación de Infraestructura de la Nación, Fernando Herrmann, detalló un plan de modernización y privatización enfocado en tres pilares clave: la concesión de 9.154 kilómetros de rutas nacionales por un plazo de 20 años bajo un esquema 100% privado y sin subsidios estatales, la privatización de las líneas ferroviarias de carga Belgrano, San Martín y Urquiza por 50 años para reducir costos logísticos, y la continuidad de las obras de infraestructura hídrica del Río Salado orientadas a prevenir inundaciones en 59 municipios.

¿Sufrir para ganar? ¿A qué costo?

El rol del Estado en la inversión mostró las diferencias entre empresarios. El presidente de la Cámara Argentina de Comercio (CAC), Mario Grinman, evitó críticas al Gobierno y eligió comparar el proceso económico con la “Scaloneta”. Así, sostuvo que “la Argentina de hoy está sufriendo mucho con este modelo de país”, pero defendió que el orden fiscal, el superávit y la apertura económica como el camino hacia el éxito. Fue la idea de que hay que sufrir para ganar, como en el Mundial.

En línea con el discurso que intenta instalar el sector libertario en redes, que asegura que los kirchneristas “odian a la Selección”, Grinman cuestionó a la oposición mencionándolos como “quienes califican de desclasados” a los jugadores del equipo argentino que juega este domingo la final del Mundial y afirmó que esos mismos sectores “han llevado a la ruina” al país. También advirtió que el Estado hoy no parece estar en condiciones de financiar obras públicas, aunque consideró necesario que al menos otorgue garantías para facilitar la inversión privada.

(260715) -- ATLANTA, 15 julio, 2026 (Xinhua) -- El jugador Lionel Messi, de Argentina, festeja la victoria al término del partido de semifinal de la Copa Mundial de la FIFA 2026 ante Inglaterra, celebrado en el Estadio Atlanta, en Atlanta, Estados Unidos, el 15 de julio de 2026. (Xinhua/Cao Can) (ah) (ce) Fuente: XinHuaCao Can

El presidente pro témpore del CPI y titular de la Sociedad Rural Argentina, Nicolás Pino, puso el foco en las obras pendientes. Mencionó los más de 400.000 kilómetros de caminos rurales que requiere el país y celebró la reciente adjudicación de la Hidrovía. “Todo es perfectible”, dijo, además de destacar los avances en la licitación del Belgrano Cargas, que el oficialismo plantea como inminente. “Ojalá cada vez nos escuchen menos si las cosas avanzan”, resumió sobre los reclamos empresarios, si el Gobierno hace lugar a su agenda.

Desde la Asociación de Bancos Argentinos (Adeba), Francisco Gismondi sostuvo que el sistema financiero tiene un rol central para canalizar el financiamiento de largo plazo que requiere la infraestructura. Destacó que el crédito al sector privado se duplicó, aunque advirtió que Argentina sigue muy rezagada frente a otros países de la región. El representante de la Bolsa de Comercio, Adelmo Gabbi, estuvo ausente con aviso: recibía a Milei más tarde en un acto el aniversario 172 de su institución.

El presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini, también recurrió a una metáfora futbolera al señalar: “todos queremos ser campeones del mundo, pero no nos ponemos de acuerdo en cómo”. Planteó que el financiamiento de largo plazo requiere seguridad jurídica, baja inflación y previsibilidad, y advirtió que la inversión pública en infraestructura ronda apenas el 2% del PBI, muy por debajo del 5% que, según afirmó, destinan la mayoría de los países.

Los integrantes del G6, en La RuralMARCOS BRINDICCI

Para el presidente de la Cámara Argentina de la Construcción, Gustavo Weiss, la estabilización macroeconómica es un paso necesario, pero remarcó que sin infraestructura será imposible mejorar la competitividad. Calculó que el déficit de infraestructura asciende a unos u$s 600.000 millones y sostuvo que el Estado no puede desentenderse de la inversión pública. “Sin una macro ordenada no hay país posible, pero sin infraestructura tampoco”, sintetizó.

Del ‘scrum’ al diálogo con Messi

Desde la CGT, Cristian Jerónimo avaló el orden macroeconómico pero se preguntó “a costa de qué”. También apeló a la Selección para pedir unidad en torno a objetivos comunes y sostuvo que el Estado debe seguir teniendo un rol activo, especialmente en infraestructura estratégica. Como ejemplo, mencionó que Vaca Muerta todavía depende de una ruta de una sola mano y afirmó que los trabajadores “no son un obstáculo”, sino que buscan participar del diálogo y evitar el deterioro de la matriz productiva.

En la misma línea, el secretario general de la Uocra, Gerardo Martínez, utilizó una imagen tomada del rugby para definir el espíritu del CPI: “Lo que queremos es generar un scrum”. Afirmó que el país arrastra elevados niveles de desigualdad, pero sostuvo que la salida no pasa por discutir la macroeconomía sino por construir gobernanza y acuerdos. “Para que haya equipo no es que todos tienen que escuchar a Messi; Messi también tiene que escuchar a los demás”, concluyó.