Con la intención de retomar el control de la agenda, el presidente Javier Milei reactivó su agenda de viajes internacionales, esta vez a Estados Unidos. En este sentido, el jefe de Estado estará nuevamente después de dos años en el Instituto Milken. Cómo será su agenda

El favoritismo por el gigante del norte del presidente no es ninguna novedad, según pudo contabilizar El Cronista, el mandatario ya lleva más de 15 viajes internacionales a Estados Unidos.

Este viaje será el primero desde su última visita a Israel, de la cual volvió a Argentina el 19 de abril, permaneciendo en nuestro país un total de 10 días.

En este sentido, el martes 5 de mayo partirá a las 13 hacia la ciudad de Los Ángeles y llegará a las 0.30.

La gira inicia a las 10 con una reunión con el Presidente del Instituto Milken , Michael Milken, y posteriormente, encuentro grupo reducido de empresarios.

A las 14 el mandatario planea una disertación ante la 29° Conferencia Anual Instituto Milken. Luego entre las 18 y las 22 partirá de regreso a Argentina.

Se espera la vuelta del presidente el 7 de mayo a las 13:30 en la Ciudad de Buenos Aires.

No será esta la primera vez que acuda ante el llamado del Milken Institute, su primer viaje a esta institución como presidente fue en mayo de 2024.

Fuente: (Foto: NA-Reuters/David Swanson)
Fuente: (Foto: NA-Reuters/David Swanson)

En ese entonces participó también de la Global Conference que el instituto organiza todos los años en Los Angeles.

En esa ocasión expuso ante inversores y líderes globales, defendió su programa de ajuste económico y reformas de mercado.

Además, buscó atraer inversiones hacia Argentina en plena reconfiguración económica. Dicho viaje formó parte de su primera gira internacional más intensa, donde también combinó actividades oficiales con encuentros con empresarios, fondos de inversión y figuras del mundo financiero.

En ese momento, el mandatario, nuevo en la gestión, dijo a los empresarios que “apuesten por Argentina” y aseguró que nuestro país tenía "todas las condiciones para ser la nueva meca de Occidente”

“El capitalismo de libre empresa es la mejor herramienta para terminar con el hambre y la pobreza“, afirmó.

También fue muy directo con el público empresario, a quienes los invitó a invertir y los definió como “los héroes de la historia” por impulsar el capitalismo

El último viaje oficial

El presidente argentino Javier Milei concretó en abril de 2026 una nueva visita oficial a Israel con una agenda centrada en el alineamiento político, la cooperación tecnológica y una fuerte carga simbólica. Según reconstruyó El Cronista, el viaje se inscribió en una estrategia más amplia del Gobierno para profundizar su vínculo con ese país y reforzar su posicionamiento internacional.

Presidencia

Desde el inicio de la gira, Milei ratificó su respaldo al primer ministro Benjamin Netanyahu y sostuvo una postura firme frente al escenario geopolítico regional.

En declaraciones recogidas por el diario, el mandatario argentino afirmó que Israel representa “el bastión de Occidente” y defendió la idea de que la paz se sostiene a partir de la fortaleza militar, en un mensaje alineado con la política exterior de su administración.

Uno de los momentos centrales fue la reunión bilateral entre Milei y Netanyahu, donde ambos líderes exhibieron sintonía política y avanzaron en una agenda común.

El encuentro incluyó una conferencia conjunta en la que se destacó la intención de profundizar la cooperación en distintos frentes, tanto en materia diplomática como económica.

En ese marco, el Gobierno argentino anunció dos iniciativas concretas: la apertura de un vuelo directo entre Buenos Aires y Tel Aviv, previsto para noviembre de 2026, y la firma de un memorándum de entendimiento en inteligencia artificial. Estas medidas, buscaron fortalecer los lazos comerciales y tecnológicos, además de facilitar la conectividad entre ambos países.

La visita también tuvo un fuerte componente simbólico. Milei inició su estadía con una visita al Muro de los Lamentos, uno de los sitios más sagrados del judaísmo, en un gesto que reforzó el carácter espiritual que el mandatario suele imprimir a su relación con Israel. Este tipo de gestos fue interpretado como parte de una narrativa que combina política exterior con convicciones personales.