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El Gobierno dispuso la eliminación del impuesto cedular del 15%que gravaba la venta de propiedades adquiridas desde 2018. La medida modifica el esquema tributario de las operaciones inmobiliarias en Argentina y reduce la carga fiscal para personas físicas que venden propiedades de manera ocasional.

La norma aprobada junto con la Reforma Laboral, se suma a la eliminación previa del Impuesto a la Transferencia de Inmuebles (ITI), que gravaba con una alícuota del 1,5% la venta de propiedades adquiridas antes de 2018.

¿Qué cambia con la eliminación del impuesto cedular?

Con este cambio, la venta de inmuebles realizada por personas físicas de forma no habitual deja de estar alcanzada por este impuesto. En la práctica, esto implica:

  • Eliminación del 15% sobre la ganancia en las operaciones alcanzadas por el régimen cedular
  • Reducción de la carga impositiva en la venta de propiedades para particulares
  • Simplificación del esquema tributario aplicado a la compraventa de inmuebles

De este modo, el vendedor ocasional deja de tributar este componente específico del Impuesto a las Ganancias en este tipo de operaciones.

¿A quiénes beneficia la quita del impuesto?

El principal beneficio alcanza a personas físicas que venden inmuebles como parte de su patrimonio personal, sin que la operación constituya una actividad habitual.

También impacta especialmente en los propietarios de inmuebles adquiridos a partir del régimen incorporado en 2018, que eran los alcanzados por esta tributación.

Quedan excluidos de la normativa

  • Desarrolladores inmobiliarios
  • Empresas
  • Personas que realizan operaciones habituales de compra y venta

Un aspecto clave del nuevo esquema es la definición de “habitualidad”. La exención aplica únicamente cuando la venta de inmuebles no constituye una actividad frecuente o comercial.

Si la operatoria se considera habitual, el contribuyente puede quedar alcanzado por el régimen general del Impuesto a las Ganancias, con alícuotas que varían según el caso.