El viceministro de Economía, José Luis Daza, anticipó el miércoles que la Argentina se encuentra a las puertas de una “avalancha” de dólares y que entonces hay que prepararse estructuralmente para un tipo de cambio cada vez más bajo. La razón de fondo es, de acuerdo con su criterio, el impacto dramático que tiene para la historia del país la balanza comercial cada vez más positiva que aportarán las exportaciones de petróleo y gas, además de la minería y obviamente el campo.
Más allá de aciertos y errores en los pronósticos de los funcionarios, la idea de que el país está entrando en los próximos años ya de manera definitiva en una etapa de ingreso masivo de divisas por el shock vinculado al desarrollo del yacimiento no convencional de Vaca Muerta y también si eventualmente se confirman los proyectos mineros de oro y fundamentalmente cobre en gateras en la Cordillera empieza a ser tomado en cuenta por todas las fuerzas políticas.
Por eso, varios referentes políticos, economistas y hasta empresarios están abocados a estudiar el sitio web del Norges Bank Investment Management, el ente que maneja el fondo soberano de inversión que maneja la renta extraordinaria que se generó en Noruega a partir del descubrimiento de yacimientos de petróleo en el mar del Norte a fines de la década del 60. La víspera de la Nochebuena de 1969 quedó en la historia. Se anunció el descubrimiento de Ekosfisk, el mayor yacimiento de petróleo que existió alguna vez en el mar. Su desarrollo y explotación tardó 30 años.
El por entonces llamado Fondo del Petróleo de Noruega se votó en el Parlamento en 1990 y el primer desembolso se realizó en 1996. Hoy tiene activos por más de 2 millones de millones de dólares (2 trillions, en inglés) o casi 21 millones de coronas suecas y es el mayor fondo soberano en el mundo.
Si se ingresa a su página web, https://www.nbim.no/, lo primero que se lee es el número gigante que se va moviendo en tiempo real del dinero acumulado. Y luego, se accede a toda la explicación de cuál es su espíritu y cómo funciona.
“El objetivo del fondo es garantizar una gestión a largo plazo de los ingresos procedentes de los recursos petrolíferos y gasísticos de Noruega. Nuestra misión es salvaguardar esta riqueza y lograr la mayor rentabilidad posible para las generaciones presentes y futuras”, se detalla en el texto.
Según se precisa, buscan aislar al país de las fluctuaciones del precio del petróleo, así como también evitar un sobreencarecimiento de la moneda local, por lo que hay una norma clave: todo lo que maneja el Norges se invierte en el extranjero. Aunque no lo dice ahí, en todo el mundo se habla de que así se evita la llamada “enfermedad holandesa”, es decir, la apreciación desmedida de la moneda por un boom de materias primas que termina impactando negativamente en otras ramas de la actividad que se vuelven menos competitivas.
“Los ingresos petroleros han sido muy importantes para Noruega, pero algún día el petróleo se agotará. El objetivo del fondo es garantizar que usemos este dinero de forma responsable, pensando a largo plazo y, de este modo, salvaguardar el futuro de la economía noruega”, detalla el documento que ya circula por WhatsApp entre distintas figuras de la política argentina.
La evolución de las inversiones del fondo ha sido tal que si bien los ingresos provenientes del petróleo y el gas se siguen transfiriendo como el primer día, hoy esos depósitos suponen menos de la mitad de su valor. Al día de hoy, “la mayor parte se ha generado mediante inversiones en acciones, renta fija, bienes raíces e infraestructura”.
El Norges tiene hoy inversiones en 7200 empresas, con el equivalente al 1,5% de todas las acciones de las empresas cotizadas a nivel mundial. Además, controla edificios en las principales ciudades del mundo por lo que genera también ingresos por alquileres, al tiempo que también ofrece préstamos a países y empresas por lo que tiene también un flujo por esa vía. “Al diversificar ampliamente nuestras inversiones, reducimos el riesgo de que el fondo pierda dinero”, indican en la web.
Regla fiscal
Según se consensuó en el Parlamento noruego de la mano de un amplio acuerdo político, el gobierno de turno sólo puede gastar el equivalente a la rentabilidad real del fondo, que se calcula en torno del 3% anual. El tamaño del fondo es tal, que aún con ese tope, lo que sale del fondo noruego representa cerca del 20% del presupuesto anual del país.
“De esta forma, los ingresos petroleros se incorporan gradualmente a la economía. Al mismo tiempo, solo se gasta la rentabilidad del fondo, y no su capital”, se explica. La estrategia y el funcionamiento del fondo ha sido motivo de estudio en todo el mundo como uno de los mecanismos virtuosos de aprovechar abundantes recursos naturales.
Dicen los gestores del Norges: “La función del fondo es garantizar que nuestra riqueza nacional perdure el mayor tiempo posible”. Y completan: “Nuestro objetivo como gestores del fondo, en nombre del pueblo noruego, es generar la mayor rentabilidad posible con un riesgo moderado, de modo que el fondo crezca y se mantenga a largo plazo”.
El equipo económico de Javier Milei, con Luis Caputo a la cabeza, anticipa que la Argentina va camino a superar los U$S 100 mil millones de exportaciones y, como dijo Daza, entienden que es probable que eso impacte de manera estructural en materia de tipo de cambio, uno de los debates centrales por el efecto en la competitividad de la industria que puede tener un encarecimiento sostenido del país.
Por la orientación ideológica de La Libertad Avanza, en principio un fondo soberano como el de Noruega aparece muy lejano, pero de cara a las elecciones de 2027, hay algunas fuerzas políticas que analizan incluir alguna versión local para su plataforma de propuestas.