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El economista Emmanuel Álvarez Agis puso el foco en el “ratio de sacrificio” del programa de Gobierno: menos inflación, pero a un costo muy alto en empleo y producción. Según su análisis, planteó que el plan de Javier Milei está operando con un ratio extremadamente alto, donde la estabilidad de precios se está logrando con una fuerte destrucción de puestos industriales y una creciente precarización laboral.

Para ilustrar su punto, el ex viceministro de Economía tomó como caso testigo el sector de neumáticos y el cierre de la empresa Fate. En ese sentido, explicó que los precios bajaron en dólares, pero el empleo en la actividad cayó casi a la mitad.

“Es un ejemplo micro de lo que está pasando a nivel macro. Cortar a la mitad el empleo industrial en un sector como neumáticos para reducir 35% los precios en dólares es un ratio de sacrificio muy alto. Máxime si uno piensa que el sector además está viviendo una crisis", sostuvo.

En esa línea, remarcó que la apertura comercial abrupta y la caída del consumo generaron un proceso de “des-sustitución de importaciones” en un mercado que, además, se achica.

Críticas a la apertura económica y el concepto de las “Amazonas” vs. el “Zoológico”

Agis también criticó la retórica libertaria que tilda a los empresarios locales de “cazadores de zoológico” por haber vivido bajo protección estatal. A su juicio, abrir la economía de forma indiscriminada y de forma súbita es como lanzar a alguien “desnudo al Amazonas”.

De esta forma, argumentó que ninguna empresa puede ganar eficiencia sin herramientas de adaptación. “No tiene mucho sentido si a un cazador que tenés en el zoológico durante 10 años, le abrís las puertas y lo tiras en el Amazonas porque lo vas a matar. Los países que hicieron esos experimentos de apertura en general se tomaron más tiempo”, sostuvo.

Según Álvarez Agis, el gobierno de Javier Milei ha logrado una baja en la inflación, pero a un costo social y laboral extremadamente alto.El Cronista

Puntualmente, Agis destacó la disparidad estructural para competir con potencias como China. Detalló que un trabajador de la empresa Fate percibía aproximadamente u$s 1.000 mensuales, mientras que su par chino cobra entre u$s 600 y u$s 800. A esto se suman los masivos subsidios estatales chinos en energía, tierras y tasas de interés, lo que configura una competencia desleal para cualquier productor local.

Además, el economista cuestionó el “pésimo timing” del gobierno: mientras Argentina abre su economía indiscriminadamente, las potencias mundiales como Estados Unidos imponen aranceles del 100% a productos chinos. “Estamos abriendo la economía justo cuando la globalización se muere”, advirtió.

Advertencia por la precarización del mercado laboral

Según un informe de la consultora LCG, en los últimos seis meses el sector privado perdió 81.000 puestos de trabajo, lo que evidencia una dinámica negativa que se arrastra desde mediados de 2023 y que ha llevado al empleo a estancarse en niveles similares a los de 2012.

Al respecto, Agis profundizó en el fenómeno del “trabajador pobre” y el sobre-empleo. Subrayó que incluso en sectores de ingresos medios es necesario tener dos o tres empleos para mantener un nivel de vida básico. Esta fragmentación del tiempo laboral es, a su juicio, un síntoma de un sistema laboral bajo una presión social insostenible a largo plazo.

El especialista alertó que el Gobierno apuesta a que la desinflación le gane electoralmente a la precarización laboral y lo consideró una jugada de alto riesgo. “El ratio de sacrificio no puede ser infinito”, planteó, y advirtió que, sin cambios, el modelo podría derivar en estancamiento con altos costos sociales.

Por último, advirtió que, si no hay un plan de estabilización que contemple la producción, el país corre el riesgo de quedar atrapado en un escenario de precios bajos pero con una población sin ingresos suficientes para consumir, incluso lo importado.