En el Gobierno se respira con calma tras la renuncia de la renuncia de Manuel Adorni, un funcionario que operó como ancla en muchas de las decisiones de Javier Milei en la primera mitad del año.
Si bien es muy pronto para determinar el costo político de la demora en desprenderse del ahora ex jefe de Gabinete, desde el oficialismo buscan recuperar la iniciativa política y sostener su base electoral, tras la caída que demostraban las últimas encuestas.
Por lo pronto, con las próximas presidenciales en el horizonte, la consultora Isasi Burdman realizó un relevamiento sobre cómo le iría a Javier Milei en un hipotético escenario de segunda vuelta.
El estudio, titulado “Consolidar vs. Frenar”, marca el pulso de una sociedad polarizada, pero con una tendencia clara en el mano a mano: Javier Milei obtendría el 52% de los votos contra un 37% de Axel Kicillof.
La encuesta indaga, además, en la voluntad de los argentinos de extender el mandato del líder libertario. Ahí, los números muestran una grieta perfecta: un 44% está a favor de la reelección de Milei, mientras que un 44% se manifiesta en contra. De entre el 12% de los indecisos se encuentra la clave que define el norte del rumbo político de acá en adelante.
Sin embargo, cuando la pregunta sale de la figura personal y pasa al modelo político, el oficialismo respira con más alivio: un 48% quiere “consolidar” el modelo de Milei, frente a un 44% que busca “frenarlo”.
Kicillof se prueba el traje de retador
El peronismo parece haber encontrado su cauce en la figura del gobernador bonaerense. Ante la pregunta sobre quién es el principal referente de la oposición, Axel Kicillof lidera con el 35%, duplicando a Cristina Kirchner (17%).
Otros nombres quedan muy relegados en la carrera por el liderazgo opositor:
- Mauricio Macri: 8%
- Myriam Bregman: 7%
- Juan Grabois: 4%
- Maximiliano Pullaro: 3%
Esta centralidad de Kicillof se traduce también en la intención de voto por fuerzas. La Libertad Avanza lidera con el 40%, seguida por “Fuerza Patria & PJ” (la alianza que nuclea a Kicillof, CFK y Massa) con un 23%. El dato saliente es la fragmentación del resto del arco político, donde ninguna otra fuerza supera los 10 puntos.
Un dato que el informe resalta como viento de cola para la expansión territorial libertaria es la fatiga con las gestiones locales. De cara a 2027, un contundente 58% de los consultados afirma que votaría por un “cambio” en la gobernación de su distrito, mientras que solo el 34% optaría por la continuidad.
El sondeo arroja una contradicción interesante para el análisis político: la gestión de Milei cosecha hoy más rechazo que adhesión (48% de desaprobación frente a 45% de aprobación), y su imagen negativa (44%) supera a la positiva (42%).
Sin embargo, en la instancia electoral del balotaje, Milei logra retener votos de sectores que quizás no aprueban su gestión, pero que rechazan un regreso del peronismo/kirchnerismo bajo la figura de Kicillof. Con este panorama, el oficialismo deberá gestionar durante la segunda mitad de 2026.