

El ministro de Economía, Amado Boudou, abrigó la esperanza hasta último momento de ser el elegido de la Presidenta como candidato porteño. En su entorno contaron que al funcionario la noticia le cayó como un balde de agua fría. A pesar de la cercanía y del contacto casi diario con Cristina Fernández, Boudou se enteró que no iba a ser el candidato al mismo tiempo que Daniel Filmus y Carlos Tomada se enteraban que serían la fórmula para la Ciudad. El rumor de que el ministro será premiado con un lugar en el gabinete tras una posible reelección o como compañero de fórmula de CFK comenzó a sonar con fuerza. Pero entre sus allegados juran y perjuran que se fue de Olivos sin ninguna promesa ni pista.










