La carga fiscal fue el tema que atravesó la 32° Conferencia Industrial de la UIA, tanto arriba como abajo del escenario: fue central en los anuncios del ministro de Economía, Luis Caputo y del jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, pero también en los números que hacen los industriales.

El entramado impositivo que recarga el “costo argentino” terminó convertido en uno de los principales reclamos de los industriales que buscan recuperar competitividad en un contexto recesivo.

“Vamos a bajar el costo argentino como se debe, no con devaluaciones”, afirmó Caputo ante los industriales luego de anunciar un paquete de medidas de alivio y proponer la eliminación del impuesto a los Sellos, que deberá pasar por el Congreso.

La frase sintetizó uno de los ejes de la jornada, pero también abrió la discusión sobre qué impuestos y qué niveles del Estado deben intervenir para conseguirlo.

“Si hay algo que atravesó a cada uno de los paneles fue la parte tributaria. No hay un solo expositor que no la haya mencionado”, destacó Carlos Abeledo, presidente del Departamento de Política Tributaria de la UIA, hacia el final de la conferencia.

El número que explica el reclamo

Abeledo le puso números a la coyuntura a partir de un diagnóstico de la UIA. En una comparación de ocho impuestos en 30 países, la entidad calculó que la carga fiscal nominal argentina es del 28%, lo que ubica al país en el puesto 12°.

Pero cuando se mide la presión sobre el sector formal, el porcentaje trepa al 56% y Argentina pasa al primer lugar del ranking.

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El relevamiento que presentó el tributarista mostró además que Argentina encabeza la comparación en débitos y créditos bancarios, impuesto al patrimonio, Ingresos Brutos, Sellos y tasas municipales, mientras que en derechos de exportación comparte la primera posición con Rusia.

Para Abeledo, el problema no puede resolverse solamente con una medida nacional. “Tenemos tres niveles de gobierno que deciden la carga tributaria y dijimos: tenemos que hacer algo que los involucre a los tres”, planteó.

De ahí surgió la propuesta de la UIA de un Pacto Fiscal Industrial Federal, pensado específicamente para el sector transable y para las empresas que compiten con el mundo.

Luis Caputo en la Conferencia IndustrialUIA

El paquete incluye una reducción gradual de Ingresos Brutos hasta alcanzar la exención para la industria, límites y simplificación de tasas municipales, cambios en el impuesto al cheque, una alícuota única de Ganancias del 25%, amortización acelerada para inversiones, mayores reintegros a las exportaciones industriales y estabilidad fiscal por 30 años.

Problema transversal

El reclamo industrial también encontró un correlato en el discurso de Jorge Macri. El jefe de Gobierno porteño defendió la consigna de “gastar menos, gastar mejor y bajar impuestos” y anunció el lanzamiento del RIMI CABA, un régimen para empresas medianas que permite computar hasta el 25% de las inversiones productivas contra impuestos locales.

Macri también anticipó nuevas bajas y exenciones en el Presupuesto 2027, mientras destacó que el 90% de las PyMEs industriales porteñas ya está exento de Ingresos Brutos.

Si bien empresarios que asistieron a los anuncios acompañan las propuestas, también reclamaron una reforma coordinada entre los tres niveles de gobierno para reducir de manera estructural el costo tributario de producir en la Argentina.

Abeledo incluso dejó una frase cargada de ironía sobre Ingresos Brutos, después de escuchar los anuncios de distintos funcionarios: “Todos nos eximieron, pero nosotros estamos pagando. O sea, a alguien hay que revisar porque a alguien no le llegó la noticia”.

La reforma que quiere la industria

La propuesta de la UIA busca transformar los anuncios de alivio en un esquema permanente. El objetivo declarado es mejorar la competitividad internacional, reducir costos, impulsar las exportaciones y el empleo y aumentar la inversión y la productividad.

El diagnóstico empresario coincide con el objetivo que planteó Caputo —reducir el costo argentino sin recurrir a una devaluación—, pero la UIA reclama una discusión más amplia sobre cómo se distribuye la carga fiscal entre Nación, provincias y municipios.

Por eso, al cerrar su exposición, Abeledo dejó un pedido directo a las autoridades de los tres niveles de gobierno: “Tienen que atreverse a dar el paso”. Y remató: “Atrévanse”.