

La decisión oficial de subir el dólar turista, mediante el aumento del 20% al 35% del recargo para compra de dólares para viajar y gastos con tarjeta o efectivo vinculados con el turismo, fue aplaudido por los empresarios como medida paliativa frente al problema que afronta el Gobierno de falta de divisas. Sin embargo, todos coincidieron en la necesidad de ir confluyendo hacia un tipo de cambio único flotante, administrado y competitivo.
En el marco de la 19 Conferencia Industrial organizada por la UIA hasta ayer en el hotel Sofitel de Cardales, dirigentes industriales y de sectores como el rural y la construcción que participaron del evento se mostraron de acuerdo con la medida y enfatizaron que el camino pareciera ser converger hacia un tipo de cambio más cercano a $ 8 o $ 9 por dólar y posteriormente liberar el cepo cambiario.
No hay que gastar afuera; hay que gastar en el país. Creo que la medida puede darle un poco de confianza a la nueva política, disparó el titular de Corporación América y vicepresidente de la Cámara Argentina de Comercio (CAC), Eduardo Eurnekián. El empresario agregó que hay que propender a liberar todo lo que requiere enormes esfuerzos de control, en una clara alusión al cepo. Coincidió con su postura el presidente de la Coordinadora de Industrias de Productos Alimenticios (Copal), Daniel Funes de Rioja, al plantear que hay problemas coyunturales y que hay que avanzar en la línea planteada por Eurnekián.
Por su parte, el vicepresidente 2 de la UIA, José Urtubey, también consideró que las reservas deben estar orientadas para ser el soporte de la producción y no para personas que quieren hacer turismo en el exterior. A su turno, el titular de TN& Platex, Teddy Karagozián, se mostró de acuerdo con tener un dólar a $ 8,5, aunque remarcó que lo correcto es que los tipos de cambio el oficial, turista y el paralelo confluyan hacia un valor único.
La impresión del empresariado es que el Gobierno está tomando las medidas en ese camino, ya que está dejando devaluar el peso a un ritmo del 30% anual, logró bajar el blue a $ 9,20 y ahora aumentó el dólar turista con el nuevo recargo.
Todos los dirigentes coinciden en que debe haber un solo tipo de cambio para volver a generar previsibilidad, pero consideran que debe hacerse de forma gradual para evitar disparadas inflacionarias. La economía ya tiende a ajustar más a un dólar a $ 8, no a $ 6, ese es un dato de la realidad, consideró el presidente de la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco), Gustavo Weiss, Y agregó: La importante es que si solucionamos los problemas como los holdouts, el Ciadi, el Club de París, Repsol, van a venir dólares y estas dificultades desaparecen.
También se refirieron de manera positiva a la medida el presidente de Federación Agraria (FAA), Eduardo Buzzi; el titular de la Fundación Pro Tejer, Marco Meloni; y el vicepresidente de la Asociación de Industriales Metalúrgicos (Adimra), Juan Carlos Lascurain. El dirigente rural señaló que era la crónica de una muerte anunciada y que no se podía seguir subsidiando el turismo a la gente con alto poder adquisitivo. Si bien apoyó la medida, manifestó que aspira a tener un solo tipo de cambio competitivo y volver a la normalidad.
El empresario textil consideró lógico obturar la salida de dólares frívola ante las dificultades para atacar otros sectores muy deficitarios como el energético y el automotriz. Además, se mostró proclive a una suba gradual del tipo de cambio porque una superdevaluación genera inflación. Tiene que haber un dólar único, pero mientras tanto hay que tomar medidas y era momento de ponerle un freno, enfatizó Lascurain.










