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El avance del fenómeno de El Niño abrió un nuevo frente para el gobierno de Axel Kicillof en la Legislatura bonaerense. Con pronósticos que advierten sobre una primavera y un comienzo del verano más lluviosos que lo habitual, distintos sectores de la oposición comenzaron a reclamar información sobre el estado de la infraestructura hídrica y buscan crear una comisión especial para controlar las medidas de prevención, asistencia y mitigación que adopte la Provincia.
La iniciativa principal pertenece al diputado radical Valentín Miranda, quien propuso conformar en la Cámara baja una Comisión Especial de Seguimiento del fenómeno El Niño. El organismo concentraría el tratamiento de los proyectos relacionados con la emergencia climática, monitorearía las políticas provinciales y debería elevar informes mensuales sobre sus avances, además de un documento final al concluir su tarea. El proyecto cuenta con el acompañamiento de las diputadas María Alejandra Lordén y Priscila Minnaard.
El foco está especialmente puesto en el noroeste y el centro bonaerense, donde los propios relevamientos del Ministerio de Desarrollo Agrario identificaron situaciones de mayor vulnerabilidad ante lluvias superiores a los promedios históricos y sectores con suelos saturados, especialmente en áreas vinculadas a la cuenca del Salado.
“Cuando el agua no escurre, los campos se anegan, los caminos rurales se vuelven intransitables, se complican la cosecha y el traslado de hacienda”, advirtió Miranda al fundamentar el proyecto. El legislador agregó también la situación de las familias que viven en barrios inundables y quedan expuestas ante cada temporal.
La oposición apunta a las obras y los mapas de riesgo
La ofensiva legislativa no termina allí. El diputado de La Libertad Avanza Luis Ontiveros presentó un pedido de informes para que el Ejecutivo detalle el estado de la infraestructura hídrica, las obras ejecutadas y las tareas de limpieza y mantenimiento de canales, arroyos y otros cursos de agua, con especial atención sobre La Matanza y el Gran Buenos Aires.
En paralelo, el jefe del bloque UCR + Cambio Federal, Diego Garciarena, reclamó precisiones sobre la aplicación del Plan de Gestión del Riesgo frente al Cambio Climático. Quiere conocer presupuesto, partidas efectivamente ejecutadas, cronogramas y organismos responsables, además de identificar las cuencas y subcuencas más vulnerables y determinar si existen mapas de riesgo actualizados y sistemas de alerta temprana.
Los cuestionamientos aparecen pese a que la administración Kicillof presentó en agosto un plan provincial de prevención y mitigación del fenómeno, con una inversión anunciada superior a los $2,3 billones y una mesa interministerial destinada a coordinar tareas con los 135 municipios. La Provincia informó además 139 obras y proyectos vinculados con riesgo hídrico urbano, siete estudios sobre drenajes y defensas costeras y diez intervenciones de infraestructura hidráulica regional para el sector productivo.
La discusión que busca instalar la oposición pasa ahora por otro punto: conocer cuánto de ese programa está efectivamente ejecutado, cuáles son las zonas que siguen pendientes y con qué capacidad de respuesta cuenta el Estado provincial si las lluvias superan los valores habituales.
El Niño se fortalece y Buenos Aires aparece entre las zonas bajo seguimiento
El contexto climático le agrega presión al debate. El último informe del Servicio Meteorológico Nacional confirmó que el ENOS se encuentra en una fase cálida de fuerte intensidad y asignó una probabilidad del 100% a que El Niño se mantenga y continúe intensificándose durante el trimestre octubre-noviembre-diciembre.
Para Buenos Aires, las proyecciones apuntan a mayores chances de precipitaciones por encima de lo normal durante los próximos meses. Investigadores de la Universidad Nacional de La Plata advirtieron que el efecto no será uniforme y que la respuesta dependerá de cada cuenca, la humedad del suelo, la capacidad de drenaje y el nivel de urbanización. También remarcaron que un Niño fuerte aumenta el riesgo de excesos hídricos, pero no significa automáticamente que vaya a producirse una inundación.
Con ese escenario, la discusión empieza a trasladarse desde los pronósticos hacia la gestión. La Provincia asegura que viene trabajando desde hace meses en la prevención; la oposición quiere obligarla ahora a mostrar obras, partidas, mapas y cronogramas antes de que lleguen las lluvias más intensas