Una nueva encuesta nacional mostró cómo viene el humor de los argentinos a poco más de un año de las elecciones presidenciales. El estudio, realizado por la consultora Reale Dalla Torre (RDT) durante agosto, recorrió todo el país y midió desde la imagen de los dirigentes hasta las principales preocupaciones de la gente.
El panorama general no le sonríe al Gobierno. La adhesión al rumbo económico tocó su piso del año y la imagen de Javier Milei está en su nivel más bajo en 2026. El balotaje quedó empatado con Axel Kicillof, algo que no pasaba desde que arrancó la serie de mediciones este año.
En paralelo, por primera vez la mayoría le echa la culpa de la economía al propio gobierno de Milei y no a la herencia kirchnerista. La corrupción —que venía subiendo en el ranking de preocupaciones— retrocedió un poco en agosto.
En medio de ese clima, el estudio encontró un dato curioso que no suele aparecer en las encuestas políticas: dónde compra la gente su ropa y su calzado. RDT cruzó esa información con el voto declarado de cada persona en el balotaje y encontró una diferencia muy marcada entre un lado y el otro.
Cómo compra ropa y calzado el país, en general
Antes de mirar la grieta electoral, vale la pena entender el dato conjunto: 4 de cada 10 argentinos no compró ropa ni calzado en estos últimos seis meses. Pero las personas que sí compran tienen hábitos distintos:
- El 29,9% eligió locales de la calle,
- el 22,5% ferias o saladitas,
- el 17,3% internet,
- solo el 4,1% plataformas del exterior como Shein o Temu.
A dónde compran los votantes de Milei
El que compra ropa afuera del país vota a Milei casi sin excepción. Entre quienes hicieron alguna compra en Shein, Temu u otra plataforma internacional en los últimos seis meses, el 70,6% eligió al presidente en el balotaje, contra apenas 6,1% que se inclinó por Kicillof. Es el grupo más favorable a Milei de toda la encuesta.
El mismo patrón se repite, aunque más moderado, en otros canales. Los que compran en shopping también votan mayoritariamente a Milei, 59,2% contra 15,3%, y algo parecido pasa con quienes compran ropa por internet o por una app: 27,4% de los votantes de Milei usa ese canal, contra apenas 10,6% de los de Kicillof.
Entre los votantes libertarios, los locales de barrio también pesan bastante: 4 de cada 10 compra su ropa en un local de la calle. En conjunto, el votante de Milei aparece como alguien que sigue comprando: ya sea en un local tradicional, en un shopping o directamente por internet al exterior.
Dónde compra el electorado de Kicillof
La característica que más define a este electorado es que no está comprando. Casi la mitad, el 43,3%, no compró ropa ni calzado en los últimos seis meses. Es el dato más alto de todo el estudio y explica buena parte del malestar que capta el gobernador bonaerense entre sus votantes.
Cuando sí compran, el canal más elegido es la feria, la saladita o el vendedor ambulante: casi uno de cada cuatro recurre a ese circuito (34,4 %), el 19,9% realiza sus compras por Internet y solo el 15,3% compra en un shopping.
El propio informe subraya que, entre el tercio del electorado que no compró absolutamente nada en seis meses, Kicillof gana con comodidad, 43,3% contra 18,3% de Milei. Es el sector con menos plata disponible y, según la encuesta, también el que hoy más rechaza al Gobierno.
La feria y la saladita ya no se reparten como antes
Durante años, la feria y la saladita fueron asociadas casi automáticamente al voto peronista. La encuesta de agosto muestra un panorama distinto: en ese circuito, Milei y Kicillof están prácticamente empatados, 23,0% contra 24,4% en ropa, y 33,2% contra 34,3% si se mide el perfil completo de compra en feria, saladita o artículos usados.
RDT lo describe como “el hallazgo contraintuitivo” del mes: el que todavía compra, aunque sea barato, sigue en disputa entre los dos candidatos. Según el informe, la verdadera diferencia hoy no pasa por dónde se compra, sino por si se puede comprar o no.
Ese dato se conecta con otro capítulo de la encuesta: la sensación de la propia economía empeoró en agosto y el 68,2% describe su situación personal como negativa. El consumo, aclara RDT, no explica el voto por sí solo, pero funciona como un termómetro bastante fiel de cómo golpea la economía en cada bolsillo.