

Roberto De Vicenzo, el más grande golfista argentino de la historia, murió ayer a los 94 años, a dos meses de haber sufrido una fractura de cadera en un accidente doméstico del que no se pudo reponer.
Único argentino en ganar el Abierto Británico, en 1967, y dueño de 230 títulos de torneos, también ganó el Masters de Augusta en 1968, pero se lo dieron por perdido porque su compañero de juego, Tommy Aaron equivocó la anotación en un hoyo. Sus restos serán inhumados hoy en el cementerio Parque Iraola, en Hudson, partido de Berazategui, que adoptó desde que empezó a jugar al golf al representar al Ranelagh Golf Club.













