En lo financiero y lo político, Javier Milei inició un año soñado. El Banco Central comprando más de U$S 2.400 millones, el dólar abajo de los 1.400 pesos, alejándose 16% del techo de la banda, el riesgo país en 500 puntos, el dólar depreciándose en el mundo, la soja superando los U$S 400.
A eso se suma la goleada política en el Congreso para avanzar con una reforma laboral que ni Menem pudo aprobar en los ‘90. Sin embargo, la economía real emite señales de alerta. El fantasma de la “estaflación” aparece de la mano de una política monetaria-cambiaria que podría agravar los problemas en el corto plazo. Mientras, se abre un debate sobre la “reconversión productiva y qué sectores sobrevivirán con las nuevas reglas de juego del modelo.
Vamos por partes. Señales de la economía real:
- El EMAE (Estimador Mensual de Actividad) entró desde el primer trimestre de 2025 en un “serrucho”. En noviembre, la actividad desestacionalizada estaba en niveles similares al primer trimestre del año, aunque el promedio 2025 está 4,5% arriba que 2024, tras la fuerte recuperación de la segunda mitad del primer año de la gestión Milei.
- Entre noviembre 2023 y julio 2024, en plena recesión posdevaluación, el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) arrojo una caída de 139.831 empleos asalariados privados registrados. Luego, se evidenció, junto con la reactivación económica, una recuperación de poco más de 30.000 empleos hasta diciembre 2024, cuando se entró en un “serrucho” (bajas y subas mensuales) hasta mayo 2025.
Desde entonces hasta noviembre 2025 (último dato disponible) se perdieron, con 6 meses consecutivos de recortes, unos 85.000 puestos adicionales. En noviembre pasado, había 192.328 empleos asalarios privados registrados menos que en noviembre 2023. A eso se suman unos 79.600 empleos públicos menos, motosierra mediante.
- El salario real revela una dinámica similar. Tomando como base 100 noviembre 2023, los salarios privados registrados sufrieron un fuerte ajuste en los meses iniciales de la gestión Milei, tocando un piso de 88 en marzo 2024. Desde entonces se recuperaron fuerte en la segunda mitad de ese año, alcanzando nuevamente 100 entre fines de 2024 y febrero 2025. Luego, se mantuvieron estancados hasta septiembre pasado, cuando empezaron a perder nuevamente frente a la inflación, cerrando 2025 en 98,4, tendencia que habría continuado en enero y febrero 2026.
- La morosidad del crédito de las familias se disparó desde diciembre 2024: en préstamos personales del 4 al 12% (máximo registro en 2 décadas) y en tarjetas de crédito del 2% al 9,3%. En los créditos por fuera del sistema bancario (Fintech, financieras, supermercados) la morosidad saltó desde el 7,7% al 24,6%. Hasta fines 2024, las familias destinaban el 7% del ingreso mensual al pago de cuotas de esos préstamos, hoy ya acaparan el 18%. “Luce fea la dinamica con tasas reales del 60% hace mas de un año”, escribió Fernando Marull en X.
Frente a este panorama, el Gobierno ha optado por preservar una política monetaria contractiva, que mantiene tasas de interés reales elevadas y frena el crédito. Prioriza la compra de reservas del Banco Central y el dólar planchado para anclar la inflación, que se aceleró a niveles similares del primer trimestre de 2025 y tiene en estos meses el impulso extra en la carne y el ajuste de tarifas de servicios públicos, postergado durante la campaña electoral.
“La combinación de encajes bancarios altos, un Tesoro Nacional con alto nivel de roll-over en pesos y absorción de liquidez contribuye a sostener tasas de interés reales positivas”, explica Amílcar Collante. La “monetización de la economía” todavía no arrancó.
Economistas, como Domingo Cavallo o Miguel Kiguel, protagonistas la experiencia de los noventa, advierten sobre el riesgo de “estanflación”. Y sugieren aprovechar el “momentum internacional” favorable para avanzar más rápido en el desarme del cepo a las empresas, liberar el mercado cambiario, que el Banco Central compre dólares emitiendo pesos “sin esterilizar” y descomprimir la tasa de interés. Es decir, ponerle combustible al tanque de la economía.
Temen que un proceso recesivo en el sector de bienes transables, potenciado por la apertura importadora y China, termine socavando el apoyo social al modelo. El cierre de Fate renovó esa discusión. “Esto puede ser más doloroso que en la Convertibilidad”, dice Kiguel.
Federico Poli, ex economista jefe de la UIA, le envió hace unos días un mensaje a Federico Sturzenegger con un listado de 21 empresas industriales que en el último trimestre anunciaron cierres o despidos. “Creo que hicieron todos los deberes para dejar flotar el tipo de cambio y que baje la tasa. Eso sería súper sano y expansivo. Es una pena desperdiciar esta oportunidad destruyendo capital por alguito (sic) menos de inflación en el corto plazo”, le escribió.
La respuesta de Sturzenegger no se hizo esperar: “Creo que vamos a un boom de exportaciones. Tenés que contar todos los trabajos que se crean al no pagar precios exorbitantes. El tipo de cambio se va a apreciar, eso es inexorable”, sentenció. Le adjuntó como ejemplo el detalle de 4 empresas con buenas perspectivas.
Una de San Juan (Lorenzo Vaquer Perforaciones) que logró importar generadores eléctricos chinos que consumen 20 litros de gasoil por día contra los 50 litros del equipo local. Importó maquinaria usada para realizar perforaciones de agua para el agro y la minería, y está multiplicando las obras de riesgo en relación a años anteriores.
Otra de Catamarca (Olivas al Mundo), una empresa olivícola que inauguró un sistema de paneles solares para riesgo. Otra (Pacta), que produce 200 hectareas de frutillas orgánicas en la histórica localidad de Lules, en Tucumán, y las vende congeladas en supermercados de Estados Unidos. Logró importar de España unos macro túneles con tela israelí para proteger el cultivo, a menos de la mitad en euros que le cobraban con el gobierno anterior. Finalmente, una empresa (Agro Catamarca) que produce “una miel de monte orgánica de color oscuro”. En 2025, lograron exportar a Dubai 3 pallets con su marca, “gracias a la simplificación de normas y procedimientos que está llevando a cabo el gobierno”.