La 'Macro de la Cuarentena'

El objetivo macroeconómico central del "Período de Cuarentena", sea esta casi total como ahora, o parcial, como podría ser dentro de algunas semanas y/o meses, debería ser el de "Preservar el Aparato Productivo Argentino". Además está el otro gran objetivo, de "Proteger" a la población, de modo que todos tengan ingresos suficientes en la emergencia.

Preservar el Aparato Productivo Argentino, significa que en el 'día D' (final total de la Cuarentena), todas las empresas (grandes y chicas), los bares, los restaurantes, los cines, las peluquerías, los profesores de yoga, etc, puedan empezar a trabajar "igual que antes". Implica además qué, durante la Cuarentena, todos hayan podido alimentarse, cuidar su salud, mantener bien las máquinas, sin empresas que quiebren, y sin empresas (e individuos) que por falta de ingresos, hayan quedado muy endeudadas, e incapacitadas para volver a producir "como antes".

Me gusta la analogía de la carretera. Imaginemos que vamos en un auto, andando a 130 kilómetros por hora, yendo de Buenos Aires a Córdoba, y de pronto, sin aviso previo, una obra, obliga a un parate de 5 horas. Uno tras otros los autos van parando hasta quedar quietos. Entonces, hay que organizar esas 5 horas, para que quienes estén varados, no se descompongan, puedan ir al baño, no se dañen por ejemplo por un sol abrasador, cubiertas y motores de autos, etc.

Pasadas las 5 horas, sacan el cartel y las vallas, y se puede volver a transitar. Si todo se hizo bien durante esas 5 horas, los autos podrán salir todos, volver a ir a 130 kilómetros por hora rápidamente, y todo volverá a ser como antes. Si pudiéramos graficar la "velocidad" de un auto típico, dibujaríamos una V corta muy pronunciada: caída de 130 hasta 0 kilómetro por hora, y vuelta de 0 a 130 kilómetros por hora.

Eso es lo que hay que lograr!! Preservar el Aparato Productivo Argentino, para que a la salida funcione como antes, sin empresas quebradas, ni tampoco sobre endeudadas. Logrando una "V corta" muy pronunciada: gran caída ahora (de hecho, estimamos que el PIB en abril caería un 15%, la caída más alta en un mes de la economía argentina en su historia), y gran recuperación posterior. Si por razones médicas, la salida de la cuarentena fuese muy gradual, la recuperación también sería gradual. Pero el día que se dijera: "se terminó toda clase de cuarentena!", el auto debe poder volver a andar a 130 kilómetros por hora.

Las mejores medidas a tomar para estos fines, según nuestro análisis serían:

1. Que el 100% de los sueldos privados, de las empresas imposibilitadas de trabajar por orden del Estado, los pague el Estado (hasta fin de esta prohibición, luego 0% el Estado).

2. Para que esa carga fiscal no sea tan elevada, y dado el menor consumo de las personas, sería muy recomendable que mientras dure cuarentena, se bajaran (por ejemplo un 30%) los sueldos y salarios privados, especialmente en las empresas inhibidas de trabajar. Si esto no fuera posible, sería recomendable poder colocar Bonos Solidarios del Tesoro (ajustables por CER, y preferentemente en forma voluntaria), para capturar ese excedente de dinero que puede presionar negativamente sobre la balanza comercial, el dólar, y la inflación.

3. Por las mismas razones, sería muy conveniente se bajaran por ejemplo en en 30% los salarios del sector públicos, nacionales, provinciales y municipales, excepto médicos, enfermeros, etc.

4. Para mitigar los efectos de la alta emisión monetaria, que ya desde ahora se comience con la emisión de "bonos solidarios", que pueden ser colocados en: a) los trabajadores que cobran 100% porque trabajan normalmente (sectores como salud, producción de alimentos varios, etc), b) los bancos, que tendrán más oferta de depósitos que demanda de créditos (el menor consumo generará más posibilidades de ahorro, y por ende más depósitos bancarios). Lo ideal es que sean voluntarios: la gente lo debería entender, y si se le pide que el 20% de sus ingresos lo vuelquen en bonos, por ejemplo aquellos ajustables por CER + 1%, en estos momentos, podrían tener buena recepción. Los bancos tendrían sobrantes, que podrían colocar en Leliq, o preferentemente en estos mismos Bonos Solidarios, tal vez, con algún tipo de incentivo regulatorio.

5. Los impuestos a las empresas que no trabajan deberían bajarse (es decir, sin acumular deuda impositiva).

6. Los esquemas de "crédito a las empresas con severos problemas" (debido a la estrepitosa caída de ventas), básicamente para pago de salarios e impuestos, debieran ser algo "marginal". No deben quedar las empresas "cargadas de deuda" a la salida de la Cuarentena.

7. Toda clase de deudas (créditos hipotecarios, prendarios, adelantos en cuenta, tarjetas de crédito, etc.) deberían postergar y reprogramar sus vencimientos.

8. Todos tienen que recibir ingresos, y los esfuerzos deben acentuarse, para que tanto trabajadores formales como informales, jubilados, monotributistas, autónomos, puedan cobrar evitando demoras burocráticas, largas colas (imperdonable lo ocurrido en último viernes en los bancos durante el pago a los jubilados). Se requiere alta dosis de creatividad digital y logística.

9. La emisión monetaria que quede sobrante (puede ser muy alta), deberá ser absorbida, mediante encajes, Leliq, y preferentemente Bonos del Tesoro, en base a adecuada idoneidad técnica. Es decir, sopesando en cada momento, cuanto va siendo ese dinero sobrante (hoy hay "parking" en pesos, entre otras cosas, por "motivo precaución"), y absorbiendo en forma acorde, el futuro vuelco de Circulante hacia Consumo.

Por supuesto, muchas otras medidas deberán tomarse. Cada medida debe medirse según contribuya a preservar ingresos para que nadie se quede afuera del consumo de alimentos, remedios, y otros artículos esenciales (medidas de "Protección Social"), y según contribuyan a la sana preservación del Aparato Productivo Argentino, que debe quedar lo más intacto posible, para que tengamos al fin de la pandemia, una muy vigorosa recuperación.

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