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La reciente actividad del Sol puso en alerta a organismos científicos internacionales tras la detección de una tormenta geomagnética que impactó el campo magnético de la Tierra. El fenómeno fue monitoreado por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) y seguido de cerca en Colombia por el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC), entidad encargada del control geomagnético en el país.

Aunque la intensidad inicial fue elevada, los especialistas explicaron que el evento tendió a debilitarse con el paso de las horas, sin desaparecer por completo. Este tipo de alteraciones no son inusuales durante periodos de alta actividad solar y suelen ser objeto de vigilancia permanente por su posible impacto en sistemas tecnológicos.

Frente a este escenario, los ciudadanos se preguntan qué es una tormenta geomagnética, cuándo se presenta y cuáles podrían ser sus efectos reales sobre la Tierra y las actividades cotidianas.

Qué es una tormenta geomagnética y por qué ocurre

Una tormenta geomagnética es una perturbación temporal del campo magnético terrestre provocada por la interacción entre el viento solar -un flujo de partículas cargadas emitidas por el Sol- y la magnetosfera, la capa que protege al planeta de la radiación espacial.

Según explicó el IGAC, este tipo de eventos se origina cuando eyecciones de masa coronal, asociadas a llamaradas solares intensas, alcanzan la Tierra y alteran el comportamiento normal del campo magnético.

El IGAC mantiene vigilancia permanente ante tormentas geomagnéticas que pueden generar efectos temporales en sistemas satelitales y de comunicación. (Foto: Freepik)

Durante el episodio reciente, los instrumentos del Observatorio Geomagnético Nacional Isla Santuario de Fúquene registraron variaciones en un rango aproximado de 100 a 200 nanoteslas, valores que a nivel internacional se asocian con tormentas geomagnéticas de categoría severa.

Cuándo se presentó el fenómeno y cómo fue monitoreado en Colombia

El seguimiento oficial en Colombia comenzó a la 1:00 p. m. del 19 de enero, cuando se detectaron alteraciones relevantes en el campo magnético terrestre. De acuerdo con el IGAC, citado por Semana, el evento fue inicialmente clasificado en un nivel alto de la escala geomagnética y luego ajustado a una categoría inferior, a medida que perdió intensidad.

La entidad señaló que, aunque la perturbación mostró señales de debilitamiento, el fenómeno continuó activo durante varias horas, motivo por el cual se mantuvo el monitoreo constante.

El IGAC recordó que Colombia realiza observaciones geomagnéticas desde 1955 y que, gracias a la modernización tecnológica implementada desde 2023, actualmente cuenta con equipos capaces de registrar datos en tiempo real, con resolución de un segundo.

Qué efectos podría tener una tormenta geomagnética en la Tierra

Una tormenta geomagnética de esta magnitud no representa un riesgo directo para la salud humana, pero sí puede generar impactos temporales en sistemas tecnológicos.

Entre los posibles efectos se incluyen:

  • Intermitencias en comunicaciones móviles
  • Fallas puntuales en el servicio de Internet
  • Alteraciones en sistemas de navegación satelital (GNSS)
  • Dificultades en la captura de coordenadas en tiempo real

Por esta razón, el IGAC recomendó extremar precauciones en actividades que dependen de tecnología satelital, especialmente en sectores como la aviación, la operación de drones y los servicios que requieren posicionamiento preciso.

¿Existe algún riesgo para la salud de las personas?

La comunidad científica ha sido clara en este punto. No existe evidencia de que las tormentas geomagnéticas tengan efectos negativos sobre la salud humana.

Juan Américo González Esparza, responsable del Servicio del Clima Espacial México, explicó que estos fenómenos no están relacionados con sismos, huracanes ni problemas médicos, y tampoco afectan a los seres vivos.

En la misma línea, especialistas citados por Semana señalaron que las tormentas geomagnéticas no influyen en el aumento de temperaturas globales ni generan consecuencias biológicas directas, por lo que no representan una amenaza para la población.

Instrumentos de monitoreo geomagnético permiten detectar en tiempo real las alteraciones del campo magnético terrestre asociadas a la actividad solar. (Foto: Archivo)

Contexto internacional y antecedentes recientes

El Centro de Predicción del Clima Espacial del Servicio Meteorológico de Estados Unidos recordó que una tormenta de radiación solar implica la liberación de partículas de alta energía que se desplazan rápidamente hacia la Tierra.

Según ese organismo, la última tormenta de radiación solar clasificada como severa ocurrió en octubre de 2003. En eventos más recientes, como el registrado en mayo de 2024, se reportaron interrupciones puntuales en sistemas GPS, sin impactos generalizados para el público.

El físico solar Ryan French, del Laboratorio de Física Atmosférica y Espacial de la Universidad de Colorado Boulder, explicó que, aunque los operadores de satélites suelen activar protocolos preventivos, no se esperan afectaciones tecnológicas masivas para la población en general.

El IGAC, por su parte, confirmó que continuará con el monitoreo permanente del fenómeno y que mantendrá informadas a las autoridades y a los sectores estratégicos ante cualquier novedad relevante.