

El Canal de Panamá se prepara para una de las expansiones más ambiciosas de su historia reciente, con la construcción de dos nuevas terminales portuarias en puntos estratégicos del país. Esta iniciativa apunta a mejorar la conectividad marítima y aumentar la capacidad operativa en rutas internacionales.
La inversión estimada para estos puertos supera los 2600 millones de dólares, lo que refleja la magnitud del proyecto y su impacto en el comercio global. Las obras forman parte de un plan integral que también incluye infraestructura energética para fortalecer la logística.
Desde la Autoridad del Canal de Panamá, se confirmó que los contratos serán adjudicados en los próximos años, en medio de un proceso que busca atraer inversionistas internacionales y consolidar el crecimiento del sector.
Dos puertos estratégicos para potenciar el comercio internacional
Las nuevas terminales estarán ubicadas en el Atlántico y el Pacífico, lo que permitirá mejorar la conexión entre ambos océanos y optimizar el tránsito de mercancías a través del país.

Se espera que estas infraestructuras entren en funcionamiento hacia 2030, consolidando al canal como uno de los corredores marítimos más importantes del mundo y ampliando su capacidad frente al aumento del comercio global.
El megaproyecto incluye un gasoducto de alto impacto
Además de los puertos, el plan contempla la construcción de un sistema energético clave para el transporte de recursos:
- El gasoducto tendría una inversión entre 4000 y 8000 millones de dólares.
- Su entrada en operación está prevista para 2031.
- Permitirá movilizar grandes volúmenes de gas diariamente.
- Fortalecerá la infraestructura energética del país.
- Apoyará el crecimiento del sector logístico.
Un túnel peatonal que transformará la movilidad en el canal
Paralelamente, se estudia un proyecto innovador que busca cambiar la forma en que las personas recorren esta zona estratégica:
- Tendría una profundidad cercana a 65 metros bajo el mar.
- Alcanzaría una extensión aproximada de 5 kilómetros.
- Conectaría espacios públicos en ambos lados del canal.
- Integraría áreas culturales y recreativas.
- No interferiría con el tránsito marítimo.
El alcalde impulsor de la iniciativa aseguró que “El proyecto no es solo un túnel para evitar tráfico. Se trata de una experiencia que combine movilidad, historia y espacio público”, destacando su enfoque urbano y turístico.













