

El rover Perseverance volvió a convertirse en protagonista de la exploración espacial. La NASA informó que el vehículo alcanzó un nuevo récord de desplazamiento sobre la superficie de Marte, un logro que refleja los avances tecnológicos de la misión y su importancia para comprender el pasado del planeta.
Más allá de la cifra alcanzada, el recorrido representa un paso clave en la búsqueda de indicios de vida microbiana antigua y en la recolección de muestras que, en el futuro, podrían ser trasladadas a la Tierra para un análisis mucho más detallado.
Perseverance rompió un récord en Marte: cuál fue el nuevo hito de la NASA
El 14 de junio, el rover completó un recorrido de 42,195 kilómetros sobre la superficie marciana, una distancia equivalente a la de una maratón. Alcanzar esa marca le tomó cinco años y cuatro meses, superando ampliamente el tiempo que necesitó el rover Opportunity, que había establecido el récord anterior tras recorrer la misma distancia en 11 años y dos meses.
Aunque recorrer poco más de 42 kilómetros puede parecer una distancia modesta en la Tierra, hacerlo en Marte supone un desafío completamente distinto. Perseverance avanza sobre un terreno rocoso e irregular, opera mediante control remoto desde millones de kilómetros de distancia y dispone de recursos energéticos limitados, con una velocidad máxima cercana a los 0,1 kilómetros por hora.
El histórico momento fue registrado por el Mars Reconnaissance Orbiter (MRO), el orbitador de reconocimiento de Marte. Desde cientos de kilómetros de altura, la cámara HiRISE captó al rover como un pequeño punto sobre el terreno y dejó al descubierto el rastro que fue marcando durante su recorrido por una zona del cráter Jezero conocida por los científicos como “Arbot”.

Por qué Perseverance es clave en la búsqueda de vida en Marte
La misión Mars 2020, de la que forma parte Perseverance, tiene como principal objetivo determinar si Marte albergó vida microbiana en algún momento de su historia.
Para ello, el rover estudia antiguas formaciones geológicas y recolecta muestras de roca y regolito —el material que compone el suelo marciano— que podrían ser recuperadas por futuras misiones y trasladadas a laboratorios terrestres.
Cada desplazamiento del vehículo responde a una planificación científica. Antes de avanzar, los equipos analizan el terreno, seleccionan objetivos de investigación y definen rutas que permitan maximizar la obtención de datos sin comprometer la seguridad del explorador.
La misión que busca reconstruir el pasado del planeta rojo
La NASA considera a Perseverance como la primera etapa de un proyecto mucho más amplio que contempla, en el futuro, el regreso de muestras marcianas a la Tierra.
El rover fue lanzado el 30 de julio de 2020 y aterrizó en Marte el 18 de febrero de 2021 dentro del cráter Jezero, un lugar elegido porque, según las investigaciones, habría albergado un antiguo lago y un delta fluvial hace miles de millones de años.
Mientras Perseverance explora esa región, el rover Curiosity continúa investigando otro sector del planeta, ubicado a unos 3.700 kilómetros de distancia. Juntos aportan información para reconstruir la evolución geológica de Marte y entender cómo pasó de ser un mundo más cálido y húmedo al entorno árido que se observa en la actualidad.
Qué busca descubrir la NASA con Perseverance
Los científicos esperan que las muestras obtenidas por el rover permitan responder algunas de las preguntas más importantes sobre Marte.
Entre los principales objetivos de la misión se encuentran:
- Buscar evidencias de antigua vida microbiana.
- Analizar la composición de las rocas y del suelo marciano.
- Estudiar la historia geológica del cráter Jezero.
- Comprender cómo evolucionó el clima del planeta.
- Preparar el futuro regreso de muestras marcianas para ser analizadas en laboratorios de la Tierra.











