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La inflación en Colombia vuelve a ubicarse en el centro del debate económico tras una decisión que sacudió a los mercados y encendió alertas en el sistema financiero. El fuerte incremento del salario mínimo para 2026, decretado por el Gobierno de Gustavo Petro, abrió un escenario cargado de incertidumbre sobre el rumbo de los precios, las tasas de interés y el costo de vida.

Aunque el ajuste salarial fue celebrado por amplios sectores laborales, los primeros análisis técnicos advierten que sus efectos no serán inmediatos ni lineales. Detrás de la cifra oficial se esconden presiones inflacionarias que podrían extenderse durante varios años, con impactos directos sobre servicios básicos, arriendos y crédito.

Los informes económicos más recientes muestran que el IPC de 2026 en Colombia podría alejarse aún más de la meta del Banco de la República. Sin embargo, el verdadero alcance de esta decisión comienza a revelarse al analizar los sectores más sensibles al alza del salario mínimo y el dilema que enfrenta la autoridad monetaria.

El incremento del salario mínimo ya impacta en Colombia. (Fuente: archivo) Nelson Hernandez Chitiva

Inflación en Colombia 2026: por qué el salario mínimo cambia el escenario

El incremento del salario mínimo en Colombia para 2026, fijado en 23,7%, superó ampliamente las proyecciones técnicas que estimaban un ajuste cercano al 6% o 7%. De acuerdo con análisis del Banco de Bogotá, el aumento real, descontando la inflación esperada de cierre de 2025, ronda el 17%, un nivel sin precedentes en la historia reciente.

Este salto salarial altera los modelos de proyección del Índice de Precios al Consumidor (IPC), especialmente en una economía donde muchos bienes y servicios están indexados al salario mínimo. Como resultado, las estimaciones de inflación para 2026 fueron revisadas al alza y se ubican entre 6,2% y 7%, muy por encima del objetivo oficial del 3%.

Arriendos, servicios y tasas de interés: los focos de presión en 2026

Uno de los principales impactos del aumento del salario mínimo se concentrará en los servicios intensivos en mano de obra, como restaurantes, guarderías, peluquerías y administración de copropiedades. Los analistas advierten que la inflación de servicios sin arriendo podría superar el 11% en 2026, profundizando una tendencia que ya se venía observando desde 2025.

En el caso de los arriendos en Colombia, la ley limita los incrementos a la inflación del año anterior. No obstante, la brecha entre el aumento salarial y la inflación podría incentivar ajustes informales o presiones indirectas sobre los cánones. A esto se suma el dilema del Banco de la República, que podría llevar la tasa de interés hasta niveles cercanos al 12%, endureciendo el crédito y enfriando la actividad económica en un contexto de elevada incertidumbre política y climática.