

El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció un endurecimiento de su política de visados para América Latina y el Caribe a mediados del mes, con medidas que afectan en una primera etapa a 26 personas de la región, sin detallar nombres ni nacionalidades.
La medida se enmarca en una política más amplia de la administración Donald Trump orientada a proteger los intereses de seguridad nacional en el hemisferio occidental.
Restricción de visados en Latinoamérica: qué dice el comunicado de Estados Unidos
Según el texto oficial, difundido por AFP y retomado por France 24, la iniciativa busca impedir que “potencias adversarias” posean o controlen activos vitales o amenacen la seguridad y la prosperidad de los Estados Unidos en la región. Para eso, el Departamento de Estado anunció una “expansión significativa” de una política de restricción de visados ya existente.

La norma ampliada permite restringir visados a nacionales de países del hemisferio que financien, proporcionen apoyo significativo o lleven a cabo actividades adversas a los intereses estadounidenses.
El comunicado aclaró que la administración no está obligada a revelar nombres por motivos de confidencialidad, aunque confirmó que ya se aplicaron restricciones a las 26 personas mencionadas.
El antecedente con el presidente colombiano, Gustavo Petro
El caso más resonante de uso de esta herramienta fue el del presidente colombiano Gustavo Petro, luego de su participación en una manifestación en Nueva York en septiembre, al margen de la Asamblea General de Naciones Unidas.
En medio de una fuerte tensión verbal entre Trump y Petro, el Departamento de Estado le retiró el visado al mandatario colombiano y anunció sanciones contra él y miembros de su familia por presuntos vínculos con el narcotráfico.
Sin embargo, esas sanciones fueron levantadas posteriormente como parte de un proceso de normalización de relaciones entre ambos gobiernos, que culminó con una invitación a Petro a visitar la Casa Blanca.
A quiénes apunta la nueva política de Trump
La administración Trump subrayó que utilizará “todas las herramientas disponibles” para proteger sus intereses de seguridad nacional en la región. La política anunciada no se limita a funcionarios gubernamentales: apunta a cualquier persona que, según la valoración estadounidense, actúe en contra de los intereses del país en el hemisferio.

El Departamento de Estado no precisó las nacionalidades de los 26 afectados ni los motivos específicos de cada restricción, en línea con su postura de mantener esa información bajo reserva.










