En esta noticia

El proceso de transición entre el gobierno saliente de Gustavo Petro y el entrante de Abelardo De la Espriella arrancó formalmente con una estructura de gran escala: más de 1.300 especialistas, entre académicos, exfuncionarios y representantes del sector privado, distribuidos en 22 mesas técnicas que analizarán el estado de las entidades públicas antes del cambio de mando del 7 de agosto.

El operativo lleva el nombre de Arca de Noé y fue construido a lo largo de siete meses en paralelo al proceso electoral. El propio De la Espriella lo presentó a través de su cuenta de X como un ejercicio de “rigor, transparencia e independencia” para conocer “el verdadero estado del Estado colombiano”.

Por qué el proceso se llama “Arca de Noé”

De acuerdo con información compartida por La FM, el nombre surgió de Carlos Alonso Lucio, exintegrante del M-19 y director programático de la campaña, quien explicó el origen en un video en vivo. Según relató, asumió la construcción del documento con la esperanza de poder mirarse al espejo al final del cuatrienio “con ojos de tranquilidad”. Para Lucio, liderar este trabajo significó “salvar al país” al haberse unido al proyecto de De la Espriella.

El informe fue entregado formalmente el 30 de junio de 2026. Lucio aclaró que no se trató de un esfuerzo individual sino colectivo, que no implicó pago económico y que De la Espriella exigió a los participantes “extrema coherencia, disposición al trabajo y máxima competencia”. Un adelanto del 75% del contenido ya había sido entregado al presidente electo el 22 de junio, con datos sobre la situación del país y una hoja de ruta para los primeros pasos del nuevo gobierno.

El proceso de empalme "Arca de Noé" moviliza a más de 1.300 expertos en 22 mesas técnicas.
El proceso de empalme "Arca de Noé" moviliza a más de 1.300 expertos en 22 mesas técnicas. Fuente: EFEErnesto Guzmán

Qué revisarán las 22 mesas técnicas

Cada mesa cuenta con un líder y coordinadores propios, y abarca un sector específico del Estado, desde Agricultura, Salud y Justicia hasta el DNP, el DAPRE y el Ministerio de Trabajo. Los equipos no solo revisarán la información que entregue el gobierno saliente, sino que la contrastarán con datos propios para detectar posibles inconsistencias.

Entre los aspectos que se examinarán figuran la ejecución presupuestal, contratos, planta de personal, obras públicas y otros aspectos de la gestión administrativa. El vicepresidente electo, José Manuel Restrepo, precisó que los equipos contarán con inteligencia artificial y herramientas tecnológicas que ya tienen procesado el equivalente al 75% de la información de cada sector, lo que permitirá cruzar datos con mayor velocidad y precisión. Además, se aplicarán análisis forenses para identificar eventuales irregularidades.

Un grupo élite anticorrupción y equipos en las regiones

Como parte del proceso, el equipo de De la Espriella habilitó una línea de denuncias ciudadanas a cargo de un grupo élite anticorrupción, que recibirá reportes sobre posible mal uso de recursos, contratos cuestionados, obras inconclusas o incrementos injustificados en las nóminas, y los derivará a las autoridades si encuentra evidencia suficiente.

En paralelo, unos 500 técnicos y especialistas llevarán adelante un proceso similar en distintas regiones del país para conocer el estado de los proyectos locales y fortalecer la articulación con gobernadores y alcaldes. De la Espriella ya inició reuniones con autoridades territoriales y tiene previsto continuar recorriendo el país en las próximas semanas.

El marco legal del empalme en Colombia

El proceso está regulado por la Ley 951 de 2005, que obliga al gobierno saliente a rendir cuentas y entregar información sobre su gestión. Según esa norma, el presidente electo dispone de 30 días hábiles para revisar la documentación y verificar que refleje la situación real de la administración pública. El trabajo de las mesas técnicas servirá para contrastar esa información y respaldar las primeras decisiones del nuevo gobierno.