

En medio de la tensión política que rodea el proceso de transición en Colombia, el ministro de Defensa Pedro Arnulfo Sánchez salió a dar un mensaje claro: la Fuerza Pública respetará el cambio de gobierno del 7 de agosto y acatará las órdenes del presidente Gustavo Petro hasta el último día de su mandato y las del presidente electo Abelardo de la Espriella desde que asuma el cargo.
Sánchez hizo estas declaraciones primero durante la rendición de cuentas del Ministerio de Defensa este jueves 9 de julio y las reiteró al día siguiente en una visita sorpresa a la central mayorista Corabastos en Bogotá, donde aclaró que su postura no implica ningún tipo de diferencia con el jefe de Estado: “No es personal, es un tema constitucional, institucional”.
La conversación entre Sánchez y Gustavo Petro
El ministro reveló que se reunió con el presidente Petro el miércoles 8 de julio y que el mandatario fue categórico en ese encuentro: le dijo que jamás daría una orden inconstitucional y que no entiende por qué circulan versiones sobre un supuesto golpe de Estado. Sánchez también contó que el propio Petro le recordó que su mandato termina el 6 de agosto de 2026.
A partir de esa conversación, el ministro descartó cualquier escenario de ruptura institucional y señaló que lo único que existe es un proceso de transición que debe desarrollarse con seguridad y tranquilidad. Añadió que habló con la cúpula militar y policial en el mismo sentido y que las instrucciones son claras: cumplir la Constitución y la ley.
La tensión que rodea las declaraciones del ministro de Defensa
Las palabras de Sánchez llegaron tres días después de que De la Espriella suspendiera el proceso de empalme con el gobierno saliente, al acusar a Petro de promover un supuesto golpe de Estado tras unas declaraciones en las que el mandatario aseguró que no reconoce la legitimidad del futuro gobierno. En ese episodio, el presidente electo pidió a las Fuerzas Armadas cumplir su juramento de proteger la Constitución y no acatar órdenes contrarias al orden constitucional.

Frente a ese cruce, Sánchez fue directo: calificó de “ruido” y “desinformación” las versiones que circularon en redes sociales sobre el comportamiento de la Fuerza Pública durante la transición, y señaló que algunos comentarios llevan “a un extremo ciertas apreciaciones” que no reflejan la realidad institucional.
El rol de la Fuerza Pública en el traspaso de mando
Para el ministro, el papel de las fuerzas de seguridad en este período es sencillo: garantizar la seguridad tanto del presidente Petro como del presidente electo De la Espriella, del excandidato Iván Cepeda y de todos los actores involucrados en el proceso.
Sánchez subrayó que la Fuerza Pública es “columna vertebral” de la democracia y que su función es hacer cumplir lo que las urnas definieron.
“Ya las elecciones pasaron, el 7 de agosto hay un nuevo presidente tomando posesión. Aquí lo único que hay es seguridad y tranquilidad de todo este proceso democrático”, afirmó el funcionario, quien descartó de plano cualquier actitud de corte golpista dentro de las instituciones militares y policiales.









