- Abelardo de la Espriella dio un mes al ELN y a las disidencias de las Farc para entregarse
- Quiénes son alias Alfred, alias Andrey, Iván Mordisco y alias Calarcá
- Los antecedentes de los cabecillas que enfrentan la advertencia del nuevo Gobierno
- Qué significa el ultimátum de Abelardo de la Espriella para la seguridad en Colombia
El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, lanzó una fuerte advertencia contra los principales cabecillas del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y de las disidencias de las Farc. Durante una jornada de empalme territorial en Norte de Santander, aseguró que varios líderes de estos grupos armados tendrán un plazo de un mes para someterse a la justicia.
El anuncio fue realizado el 8 de julio de 2026, a pocas semanas de que De la Espriella asuma oficialmente la Presidencia de la República el próximo 7 de agosto. En su intervención, afirmó que quienes no acepten esa condición serán considerados objetivos militares de su administración.
La declaración también dejó en claro que el nuevo Gobierno pretende endurecer su estrategia de seguridad frente a las organizaciones armadas ilegales, priorizando la captura de sus máximos responsables y el fortalecimiento de la presencia del Estado en las zonas con mayor conflicto.
Abelardo de la Espriella dio un mes al ELN y a las disidencias de las Farc para entregarse
Durante su visita a Norte de Santander, Abelardo de la Espriella mencionó directamente a alias Alfred, integrante del Frente de Guerra Nororiental del ELN, y a alias Andrey, comandante del Frente 33 de las disidencias de las Farc. El mandatario electo les dio un plazo de un mes para entregarse voluntariamente a las autoridades, advirtiendo que, de lo contrario, serán perseguidos por la fuerza pública bajo toda la capacidad del Estado.
Además de estos dos cabecillas, De la Espriella reiteró que otros líderes de estructuras armadas, como alias Calarcá e Iván Mordisco, también estarán entre las principales prioridades de su política de seguridad. El mensaje marca un cambio de tono frente a estos grupos y anticipa una estrategia enfocada en operaciones militares y judiciales contra quienes continúen actuando al margen de la ley.
Quiénes son alias Alfred, alias Andrey, Iván Mordisco y alias Calarcá
Alias Alfred, identificado como Robinson Navarro Flórez, es señalado por organismos de inteligencia como uno de los principales mandos del Frente de Guerra Nororiental del ELN. Según reportes oficiales, lleva más de tres décadas dentro de esa organización y tendría responsabilidad en diversos ataques contra la Fuerza Pública y la población civil en departamentos como Norte de Santander.
Entre los hechos que le atribuyen figuran atentados con explosivos, emboscadas, campos minados y acciones armadas ocurridas durante los últimos años.
Por su parte, alias Andrey, conocido también como Andrey Avendaño, es uno de los comandantes del Frente 33 de las disidencias de las Farc y ha participado como vocero de esa organización en los diálogos adelantados con el Gobierno. Mientras tanto, Iván Mordisco continúa siendo considerado el máximo jefe del Estado Mayor Central (EMC), una de las estructuras armadas ilegales más grandes del país, sobre quien pesan múltiples procesos judiciales y una millonaria recompensa.
En contraste, alias Calarcá lidera otra facción de las disidencias que ha participado en negociaciones de paz y mantiene suspendidas sus órdenes de captura por su condición de gestor de paz.
Los antecedentes de los cabecillas que enfrentan la advertencia del nuevo Gobierno
La situación jurídica y militar de estos comandantes ha sido diferente en los últimos años. Mientras Iván Mordisco ha sido objetivo permanente de operaciones militares debido a las investigaciones por delitos como homicidio, secuestro, terrorismo, narcotráfico y reclutamiento de menores, alias Calarcá ha permanecido vinculado a procesos de diálogo con el Estado, una condición que incluso permitió la suspensión de las órdenes de captura en su contra.
Esa diferencia ha generado controversias. Uno de los episodios más recordados ocurrió cuando una caravana en la que viajaba alias Calarcá fue interceptada por el Ejército y posteriormente sus ocupantes recuperaron la libertad por decisión de la Fiscalía, en medio de los beneficios otorgados dentro del proceso de paz.
En este sentido, las Fuerzas Militares han intensificado la presión sobre la estructura de Iván Mordisco mediante operaciones en distintas regiones del país, mientras el ELN y las disidencias continúan protagonizando enfrentamientos que han agravado la crisis humanitaria en zonas como el Catatumbo.
Qué significa el ultimátum de Abelardo de la Espriella para la seguridad en Colombia
La advertencia del presidente electo representa uno de los primeros anuncios de la política de seguridad que buscará implementar desde el inicio de su mandato. El mensaje deja abierta la posibilidad de que quienes decidan entregarse puedan responder ante la justicia, mientras que quienes continúen al frente de organizaciones armadas ilegales enfrentarán una respuesta militar y judicial más contundente.
Con este pronunciamiento, el próximo Gobierno busca enviar una señal de autoridad frente a las estructuras criminales que mantienen presencia en distintas regiones del país. La decisión también anticipa que el combate contra el ELN y las diferentes facciones de las disidencias de las Farc ocupará un lugar central dentro de la agenda de seguridad nacional durante los próximos años.