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Durante años, usar zapatillas deportivas fue considerado indispensable para cualquier rutina de entrenamiento. Sin embargo, la experiencia de distintos entrenadores comenzó a impulsar una práctica que gana terreno dentro de las rutinas hogareñas: hacer ciertos ejercicios descalzo.

La tendencia empezó a expandirse especialmente en disciplinas vinculadas a la movilidad, el yoga, el pilates y el entrenamiento funcional. El motivo principal es que el contacto directo de los pies con el piso modifica la forma en la que el cuerpo distribuye el equilibrio y activa distintos músculos.

Especialistas en entrenamiento físico sostienen que trabajar sin calzado puede mejorar la estabilidad corporal, fortalecer músculos pequeños del pie y favorecer una postura más natural. Además, algunos expertos consideran que ciertas zapatillas deportivas generan un exceso de amortiguación que altera la percepción real del apoyo sobre el suelo.

Por qué entrenar descalzo puede aportar beneficios

De acuerdo con información difundida por Harvard Health Publishing, fortalecer la musculatura de los pies puede ayudar a optimizar la movilidad y reducir algunos problemas vinculados con la postura. Cuando el pie trabaja sin interferencias externas, los músculos participan de manera más activa durante cada movimiento.

No utilizar calzado suele aplicarse en ejercicios como sentadillas, estocadas, planchas y de movilidad, así como yoga o pilates (Fuente: Shutterstock).

Entrenadores funcionales también remarcan que eliminar la suela deportiva permite tener mayor sensibilidad y control corporal. Esto puede resultar especialmente útil en ejercicios donde el equilibrio y la estabilidad son claves para ejecutar correctamente cada postura.

Los ejercicios en los que más se recomienda

Las rutinas en las que esta práctica suele aplicarse incluyen sentadillas, estocadas, planchas y ejercicios de movilidad. También es frecuente en disciplinas como yoga y pilates, donde el control del cuerpo y la conexión con el apoyo tienen un rol fundamental.

La American Council on Exercise señala además que trabajar la estabilidad del pie influye directamente sobre otras zonas del cuerpo, como las rodillas, las caderas y la alineación general. Por ese motivo, muchas personas sienten mayor precisión en los movimientos cuando entrenan sin zapatillas.

En qué situaciones los especialistas aconsejan evitarlo

A pesar de sus ventajas, los expertos aclaran que no todos los entrenamientos deberían realizarse descalzo. Las actividades de alto impacto, los saltos intensos o los ejercicios sobre superficies inseguras pueden aumentar considerablemente el riesgo de lesiones.

También recomiendan tomar precauciones en personas con problemas de equilibrio, lesiones previas o afecciones en los pies. Aun así, cada vez más entrenadores coinciden en incorporar momentos de trabajo descalzo dentro de las rutinas de casa para potenciar la fuerza, la movilidad y el control natural del cuerpo.