
Los bocaditos de acelga sin harina ni fritura son una de esas recetas saludables que se vuelven infaltables en la cocina diaria. Ideales para quienes buscan comer mejor sin resignar sabor, estos bocaditos se preparan en pocos minutos, no tienen que freírse y resultan livianos, nutritivos y muy esponjosos.
Además, estos buñuelos de acelga son perfectos para sumar verduras a la alimentación de toda la familia, incluso de quienes suelen resistirse a comerlas.
Qué se necesita y cómo hacer los bocaditos de acelga saludables
Estos bocaditos de acelga saludables funcionan muy bien como entrada, acompañamiento o incluso como plato principal si se combinan con una ensalada fresca o verduras asadas.

También son prácticos para llevar en viandas, ya que se conservan bien en la heladera y pueden comerse fríos o recalentados sin perder textura ni sabor.
Para prepararlos, se deberá contar con estos ingredientes:
- 1 atado grande de acelga fresca (aproximadamente 400 g)
- 2 huevos grandes
- 2 cucharadas colmadas de queso rallado
- 2 cucharadas de harina de avena o avena molida fina
- Sal y pimienta a gusto
- Nuez moscada a gusto
- Perejil fresco u otra hierba a gusto
Paso a paso: cómo preparar los bocaditos de acelga
- Paso 1: lavar la acelga, retirar los tallos más gruesos y cocinar las hojas al vapor o hervidas por pocos minutos hasta que estén tiernas.
- Paso 2: escurrir bien la acelga, picar finamente y colocar en un bol amplio.
- Paso 3: agregar los huevos y mezclar hasta integrar con la acelga.

- Paso 4: incorporar el queso rallado, la harina de avena, la sal, la pimienta, la nuez moscada y las hierbas picadas, y unir todos los ingredientes.
- Paso 5: formar pequeños bocaditos y disponerlos en una placa aceitada o en una sartén antiadherente.
- Paso 6: cocinar al horno medio o a fuego bajo hasta que estén dorados y firmes.
Los beneficios de los bocaditos de acelga sin harina ni fritura
Los bocaditos de acelga que no llevan harina ni fritura poseen diferentes aspectos positivos gracias a los ingredientes que llevan. La acelga, por ejemplo, es una verdura rica en fibra, hierro, calcio y vitaminas del grupo B, lo que la convierte en una excelente aliada para una alimentación equilibrada.
Al cocinarla al horno o en sartén antiadherente, se evitan grasas innecesarias y se conserva mejor su valor nutricional. Esta receta, además, no utiliza harina refinada, lo que la hace ideal para quienes buscan opciones más livianas o reducir el consumo de ultraprocesados.














