Yves Klein: el hombre de azul en PROA

Fundación PROA exhibe la primera retrospectiva del artista francés que fue precursor del happening, adelantado al arte conceptual y creador de su propio color, el denominado Azul Klein.

Yves Klein: el hombre de azul en PROA

Precursor del happening, adelantado al arte conceptual y creador de su propio color, el denominado Azul Klein. Yves Klein (1928-1962) fue mucho en poco tiempo. Su carrera de apenas siete años los convirtió en un artista de trascendencia internacional y vigencia actual cuya obra aún se presta a interpretaciones. En Fundación PROA se exhibe “Yves Klein. Retrospectiva”, la primera muestra del francés en Argentina con el que la institución abre su calendario de exhibiciones.

“Sabemos que no se conoce Klein en Argentina por eso la muestra es muy didáctica”, cuenta a la prensa Daniel Moquay, curador y pareja de la viuda de Klein. Para responder a ese mandato la exhibición abre con una importante línea de tiempo donde se destacan su infancia en la localidad francesa de Niza, sus padres artistas y su paso por el judo. Ese deporte lo llevó a viajar por toda Europa y Japón a la par que se interesaba por los procesos creativos y la espiritualidad.

Mientras se destaca en la disciplina –alcanza el cuarto dan en Judo- consigue trabajos que lo acercan a la creatividad y se familiariza con técnicas que luego aplicará a sus obras. A mediados de la década del 50 inicia su carrera artística formal con una serie de monocromas, obras rectangulares pintadas de un único color. Las hará en naranja, amarillo, verde, rosa y, por supuesto, en azul marino, el color que luego se convertiría en sinónimo de su nombre.

En la sala dos de PROA cuelgan trabajos de esa época. “Una obra de pintura empieza con dos colores –dice Moquay- pero acá hay un color nada más”. “En vez de ser un cuadro con varios colores el ha escogido que los colores se dispusieran así (y apunta a las obras colgadas en la pared). Luego se da cuenta que tiene que elegir un color solo, y elige el azul”, relata.

Yves Klein, Monocromo azul sin título  (IKB 68), 1961

International Klein Blue (IKB) es el nombre oficial del azul ultramarino saturado que adoptó para su carrera artística. Lo creo experimentando con materiales, algunos tóxicos, que a partir del uso constante habrían deteriorado rápidamente su salud, según el curador.  En 1957 presenta una serie de obras que anticiparán sus futuros trabajos: esculturas hechas mediante la técnica del dorado a la hoja, biombos azules, tinas llenas de pigmento puro, todas exhibidas en PROA.

En 1958 le encargan ambientar el nuevo edificio de la Ópera de Gelsenkirchen para el que realiza seis paneles de tamaño monumental recubiertos en esponjas impregnadas de IKB. Finalizada la ambientación – el curador Daniel Moquay estima que su salud se podría haber debilitado fuertemente en esta época por contacto con pigmentos tóxicos - continúa trabajando con esponjas, un material del que rescata su potencia sensible, y crea la serie Esculturas Esponjas.  

En los siete años que duró su carrera se aventuró también en el happening y el naciente arte conceptual. De uno de sus atrevimientos nacieron las “Antropometrías de la época azul” (1960), la performance en la que un grupo de músicos ejecutan una sinfonía monótona mientras tres modelos desnudas se untan pintura azul en el cuerpo y estampan sus huellas corporales sobre papeles blancos. Klein transforma a las modelos en pinceles mientras como un director de orquesta da órdenes de espalda a una audiencia vestida de etiqueta. El registro del evento puede verse tanto en PROA como en las numerosas publicaciones en Youtube.

Seguirá trabajando con la técnica de las “Antropometrías” y las huellas estáticas se volverán dinámicas a medida que agita a sus modelos de un lado a otro del papel, el soporte que le queda más cómodo para su experimentación. A esta altura el azul ya inunda toda su producción.  

Klein tuvo una corta etapa de producción artística, pero suficiente para erguirse como punto de partida para el arte conceptual, el minimal art y el pop art de las décadas siguientes. Con sus obras cambió el foco perceptual del objeto material hacia la sensibilidad espiritual expresada, por ejemplo, en el color. El 6 de junio de 1962, a los 34 años, muere tras varios infartos en su casa de París.

“Yves Klein. Retrospectiva” puede verse en Fundación PROA, Av. Don Pedro de Mendoza 1929, hasta el 31 de julio.

Comentarios1
Oscar Benavente
Oscar Benavente 01/04/2017 05:22:27

Creo que no trascenderá en el arte de la creación. Es muy pobre lo que se ve y se nota el esfuerzo en la nota para que se lo reconozca.

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