

Las preocupaciones del inversor por la injerencia política en las compañías brasileñas no se restringe sólo a la estatal Petrobras, mayor empresa de la Bolsa en valor de mercado y las más negociada del ndice Bovespa.
Desde inicios de año, cuando comenzaron las especulaciones sobre el cambio en el comando de la minera Vale, la segunda en la bolsa, la percepción de riesgo con respecto a la compañía, especialmente de los extranjeros, empeoró, lo que terminó con la supuesta ventaja en términos de gestión que tenía sobre su principal competidora en el mercado accionario.
Las dos empresas no tienen mecanismos para crear valor a los accionistas, criticó Frederic Fromm, gestor estadounidense especializado en recursos naturales de Franklin Equity Group, brazo de renta variable de Franklin Templeton, que reúne u$s 735.800 millones en activos bajo gestión.
El resultado es que ambas tienen alejado a los inversores, padeciendo perjuicios en la bolsa. Pero en los actuales niveles de precio, Petrobras emerge como oportunidad de inversión, según Fromm. Hoy prefiero Petrobras porque me gusta más el sector de energía, dijo el ejecutivo a Valor. Entre las principales críticas a las compañías, Fromm destacó la susceptibilidad a la intervención gubernamental. Riesgo que en Petrobras, como estatal, siempre fue más claro. Desde el punto de vista de los inversores extranjeros, según el ejecutivo, las inversiones de la empresa en el sector de refinería nunca se vieron bien. Además del control gubernamental de precios, que hace que la empresa no se beneficie del alza en el mercado, el negocio de refinería es malo, destacó.
Según Fromm, mientras las compañías integradas de petróleo estadounidenses y europeas están vendiendo el negocio de refinería, Petrobras está colocando más dinero en el segmento, lo que hace el escenario aún peor. Invertir en refinería es perder dinero. Incluso con el aumento reciente de combustibles, los precios en el mercado local están por debajo del internacional, ejemplificó. También hay incertezas en relación al nuevo plan de inversiones de Petrobras, que debe divulgarse en breve.
En Vale, la conducción del proceso de sucesión en la presidencia detonó la desconfianza. El gran temor actual del inversor extranjero, según Fromm, son los efectos de una intervención del gobierno en las inversiones de la compañía, como ocurrió en Petrobras. La compañía es buena, pero hay preocupación de que los recursos se direccionen equivocadamente a segmentos no tan rentables como el de acero, debido a una injerencia política, dijo.
El ejecutivo destacó que las empresas están ganando dinero, tienen fuertes flujos de caja, pero pecan al no privilegiar al accionista. Una sociedad anónima típica (con capital diluido), sin control del gobierno, como Freeport-McMoRan, la mayor productora de cobre, si comienza a generar mucha caja paga dividendos especiales a los inversores o recompra acciones, argumentó. Petrobras o Vale recurrirán a uno de esos mecanismos, cuestionó.
Pero el mismo justifica: No, porque el gobierno buscará destinar ese dinero para alguna otra área. En otros mercados, compañías que conservan caja o envían los recursos para segmentos que contrarían el deseo de los accionistas, se tornan objeto de ofertas hostiles. Aquí, eso nunca sucederá, porque el gobierno controla Petrobras y tiene una golden share (acción con derecho a veto) de Vale, explicó.
A pesar de todos los problemas de gestión, Fromm es optimista con respecto a Petrobras. Las acciones de la compañía tienen mal desempeño, están baratas, en la onda de sus pares globales, pero eso no debe durar para siempre. Fromm destacó que el premio con que Petrobras se está negociando en relación a las estadounidenses Chevron y Exxon Mobil es merecido. Las compañías americanas no tienen oportunidad de crecimiento, concluyó Fromm.
En cambio, Petrobras tiene una de las mejores reservas y oportunidades de crecimiento del mundo, como la exploración en las camadas pre-sal, además de tecnología para la extracción de petróleo en aguas profundas. En el precio actual -el lunes las ordinarias (ON, sin voto) cerraron cotizadas a R$ 25,43-, las acciones comienzan a ser más atractivas para los extranjeros, especialmente por la cotización en alza del petróleo, señaló.
Además del fundamento de Petrobras, las perspectivas para el sector de energía, que debe invertir más de u$s 500.000 millones este año (con alza de 10% a 20%) justifican el optimismo.











