

Ramos minoristas con dinámicas completamente distintas, los segmentos de moda, farmacia y material de construcción presentarían un punto en común en 2011: ser focos potenciales de operaciones de fusión y adquisición. En especial el rubro de vestimenta que ofrece un alto margen (cerca al 50% bruto) tiende a llamar la atención de competidores internacionales.
Esta es la principal conclusión de un estudio de la consultora Alvarez & Marsal sobre el panorama del sector minorista en Brasil. Según el relevamiento, obtenido con exclusividad por Valor, los segmentos de súper, hipermercados y bienes durables ya están en niveles de concentración cercanos a los de los países desarrollados, tales como Estados Unidos, donde los cinco mayores competidores responden por entre el 40% y el 50% del mercado total.
Moda, farmacia y material de construcción, sin embargo, continúan muy atomizados, dice Eduardo Seixas, socio-director de Alvarez & Marsal, responsable por el estudio. El mayor control del Estado, con la implantación de programas como sustitución tributaria y nota fiscal electrónica, mientras tanto, tiende a disminuir el grado de informalidad de esos segmentos. Con mayor dificultad de ofrecer precios competitivos, las empresas menores se convierten en blancos fáciles para adquisición, dice.
En la opinión de Seixas, la oferta de crédito aliada a las altas tasas de empleo favorecería aún más el mercado de vestimenta. El potencial de consolidación es evidente en este segmento, dice. Esto es así porque las cuatro mayores redes dedicadas exclusivamente a vestimenta corresponden a sólo el 15% de las ventas totales, que giraron en alrededor de los R$ 58 mil millones en 2009, afirma el consultor. Cerca del 60% del mercado en el país está compuesto por pequeñas empresas con cobertura regional, que dominan en gran parte el interior del país, dice.
El crecimiento promedio anual de ese segmento fue de 23% los últimos cinco años, con una venta anual per capita de u$s 300. La mayoría de habitantes jóvenes (65% de los brasileños tiene menos de 39 años) y la participación creciente de la mujer en el mercado de trabajo (hoy ellas responden por el 89% de las decisiones de compra de vestimenta) son otros factores que tienden a llamar la atención de las multinacionales, afirma Seixas.
Una de las candidatas sería la sueca H&M, que para este año ya anunció su expansión hacia países del Este Europeo y de Medio Oriente. Ellos están siempre mirando a Brasil.
A pesar del momento de consolidación en diferentes segmentos, Seixas recuerda que la estructura fundamentalmente familiar, y las particularidades culturales de la mayoría de las empresas minoristas, pueden trabar algunos negocios. Una red como Lojas Pernambucanas sería una excelente plataforma de entrada en el mercado brasileño, dice. Pero es una empresa familiar cerrada y, aparentemente, contraria a negociaciones, completa.










