

A pesar de haber patinado en medio de los movimientos financieros derivados de las turbulencias en países de Medio Oriente y del norte de frica, las cotizaciones de la mayor parte de las principales commodities agrícolas negociadas por Brasil en el exterior se mantuvieron elevadas en febrero, con expresivas valorizaciones en relación a los niveles observados en el mismo mes de 2010.
Cálculos de Valor Data basados en los promedios mensuales de los contratos futuros de segunda posición de entrega normalmente los de más liquidez negociados en la Bolsa de Chicago (soja, maíz y trigo) y Nueva York (azúcar, café, cacao, jugo de naranja y algodón) muestran que sólo el cacao y el azúcar cerrarán el mes en baja con respecto a enero. Los demás productos presentarán variaciones positivas, que hasta el pasado viernes iban de 0,49% (soja) a 23,68% (algodón).
De esa forma, todos los productos que integran ese informe cierran febrero con valorizaciones acumuladas en el primer bimestre de 2011 y en los últimos doce meses. En esta última comparación, se destaca el alza del algodón (140,82%), cuyas cotizaciones nominales rondan máximas históricas. En lo que se refiere a las preocupaciones inflacionarias globales, el foco está en los granos, que se alejaron un poco de los record de mediados de 2008, pero en relación a los promedios de febrero del año pasado, aún suben 48,51% (soja) y 86,87% (maíz).
A pesar de la firmeza presentada en comparación a los precios promedio mensuales, cuatro de los ocho productos (café, algodón, soja y trigo) culminaron la semana pasada con precios más bajos que la semana inmediatamente anterior. No hubo sesiones en Chicago y Nueva York el lunes pasado por el feriado del Día del Presidente en Estados Unidos, pero a partir del martes, en función del recrudecimiento de la crisis en Libia y sus reflejos en los precios del petróleo, la volatilidad en los mercados agrícolas creció y las commodities agrícolas que estaban entre las más valorizadas perdieron aliento.
Para Vinicius Ito, analista de Newedge radicado en Nueva York, los inversores exageraron en la corrida hacia el petróleo, en parte por temor de que la crisis en Medio Oriente y en el norte de frica pudiese llegar a Arabia Saudita. Como allí, el monarca se anticipó a eventuales presiones y promovió aumentos de salarios para enfriar los ánimos reformistas, Ito cree que las nerviosas oscilaciones del petróleo se calmarán en torno a un eje un poco más bajo que el actual y que las commodities agrícolas recuperarán parte de los recursos perdidos en los últimos días.
La fuerte ampliación de las compras de contratos de petróleo la semana pasada drenó recursos de otras aplicaciones. Si sus precios retroceden un poco, significará que se vendieron contratos e ingresó dinero para reequilibrar las carteras de inversiones en commodities. Movimientos de ese tipo ocurrirían incluso sin la fuerte presencia de grandes fondos de inversiones en los mercados agrícolas, pero fueron más evidentes después del gran aumento de esa participación en los últimos años, que ayudó a catapultar los precios en los mercados agrícolas.
Ito coincide parcialmente con que la fuerza de los movimientos de los fondos de inversión atropella el mercado, para arriba o para abajo, y que los niveles actuales de precios agrícolas crearon un margen más alto para la especulación que el presidente francés Nicolas Sarkozy amenaza combatir. Pero ese margen, dijo, se limita por los fundamentos de la oferta y la demanda.









