

Estados Unidos volvió a pedir informaciones sobre los subsidios que concede el gobierno brasileño a la agricultura. Les preocupa en especial el respaldo ofrecido a las cadenas productivas de maíz, trigo y arroz a través de programas de subsidios a la distribución de la producción. El principal es el Programa de Distribución del Producto (PEP), que subsidia el flete en las regiones de logística más difíciles, como Mato Grosso.
La semana pasada, durante la reunión del Comité de Agricultura de la Organización Mundial de Comercio (OMC) en Ginebra, los estadounidenses pidieron datos sobre volumen y valores exportados vía PEP en los últimos años.
Ese pedido tiene un objetivo claro de presionarnos para, que demos una respuesta en la OMC. Podemos no llegar a ese punto, pero la presión es fuerte, dijo una fuente del ministerio de Agricultura. Según esa voz, hubo cerca de 240 avisos de PEP para exportación en los últimos cuatro años.
A pesar de que el pedido de información no es una novedad, existe en el gobierno una preocupación por el exceso de maíz en esta cosecha. De acuerdo con el último relevamiento de la cosecha de la Compañía Nacional de Abastecimiento (Conab), el país producirá un volumen record de 76 millones de toneladas en 2013, 4 millones más que el año pasado. En contrapartida, la estatal proyecta una caída de las exportaciones, de 22 millones a 15 millones de toneladas. La expectativa es que los stocks de pasaje lleguen a 15,5 millones de toneladas.
Para enfrentar el tema, el gobierno analizaba realizar una licitación de PEP para la distribución de 4 millones de toneladas de Mato Grosso a un costo estimado en R$ 1.000 millones. Fuentes informaron que la propia Secretaría de Relaciones Internacionales del ministerio de Agricultura desestimó la sugerencia.
En respuesta a cuestionamientos anteriores, Agricultura explicó que el mecanismo sirve solamente para cumplir la ley de Precios Mínimos, evitando el exceso de producto en el país y la caída de los precios. Al mismo tiempo, Estados Unidos se queja por los subsidios, con el argumento de que el PEP representa una ayuda financiera a la exportación, garantizando un precio competitivo en el exterior, lo que estaría prohibido.
El secretario de Relaciones Internacionales de Agronegocios del ministerio de Agricultura, Célio Porto, negó que el gobierno esté preocupado por el pedido. No es la primera vez que somos cuestionados en esa área y siempre probamos que no hay nada raro. Los americanos no están preocupados con el maíz y sí con el trigo y el arroz, y estamos juntando la documentación para entregarla en la próxima reunión que será en Ginebra el día 26, dijo Porto.
El gobierno federal, a través de la Compañía Nacional de Abastecimiento (Conab) informó que, entre 2008 y 2010, se realizaron 43 avisos de PEP de maíz, con negociación de 16 millones de toneladas y subsidio por R$ 1.500 millones. En 2011 y 2012 no se realizaron subastas del PEP para maíz porque el grano se ubica encima de los precios mínimos. En el caso del arroz, se realizaron 21 avisos a través del PEP entre 2010 y 2011, que movieron 1,6 millones de toneladas y consumieron R$ 200 millones.










