La Administración del Seguro Social (SSA) de Estados Unidos exige que los beneficiarios comuniquen determinados cambios en su situación personal, familiar y económica que puedan afectar el monto de sus pagos mensuales.
Según el organismo, no informar estas modificaciones dentro del plazo establecido puede provocar pagos incorrectos, obligaciones de devolución de dinero e incluso sanciones económicas, dependiendo del programa y de las circunstancias del incumplimiento.
¿Cuáles son los cambios que se deben informar a SSA?
A través de su sitio web oficial, la SSA explica que los beneficiarios deben comunicar las modificaciones que puedan afectar su elegibilidad o el monto de sus prestaciones.
Entre los principales cambios se encuentran:
- Trabajo e ingresos: comenzar un nuevo empleo, dejar de trabajar, experimentar aumentos o reducciones salariales y comenzar a recibir una pensión u otros beneficios.
- Vivienda y residencia: mudarse, modificar la dirección postal o permanecer fuera de Estados Unidos durante más de 30 días.
- Situación familiar: casarse, divorciarse, tener o adoptar un hijo, convertirse en padrastro o madrastra y registrar el ingreso o la salida de integrantes del hogar.
- Información personal: cambiar de nombre o modificar la ciudadanía o el estatus migratorio.
- Situación judicial: recibir una condena penal, tener determinadas órdenes de arresto pendientes o salir recientemente de prisión.
¿Cuál es el plazo que se tiene para informar sobre cambios en la información personal?
La SSA establece que los cambios deben comunicarse lo antes posible y como máximo, hasta el día 10 del mes siguiente a aquel en que ocurrieron.
El organismo da el siguiente ejemplo: si una persona se casa el 27 de enero, tendrá hasta el 10 de febrero para informar su nuevo estado civil. La notificación puede realizarse por teléfono, al 1-800-772-1213, o a través de las oficinas locales del Seguro Social, según el trámite correspondiente.
¿Qué sucede si se excede el plazo permitido para informar estos cambios?
Según SSA, los beneficiarios de SSI que no comuniquen las modificaciones dentro del plazo establecido pueden enfrentar distintas consecuencias como reducción de pagos, suspensión de los beneficios, solicitud de devolución del dinero recibido, y pagos menores.
En los casos de ocultamiento intencional de información para continuar cobrando prestaciones, la SSA también advierte sobre posibles procesos penales, multas e incluso penas de prisión.