

La aparición de plagas en los jardines puede afectar el crecimiento y la salud de las plantas, especialmente cuando los insectos se alimentan de sus hojas, tallos o savia.
Sin embargo, de acuerdo con la Universidad Estatal de Oregón, no siempre es necesario recurrir a insecticidas, ya que existen alternativas de bajo impacto ambiental.
¿Cuáles son las cinco plagas más comunes en los jardines?
Según Heather Stoven, profesora asociada y horticultora de la Universidad Estatal de Oregón, ante la aparición de plagas se debe evaluar la situación y ser estratégicos.
En primer lugar, es importante saber reconocer cuáles son las principales plagas de jardín:
- Pulgones: pequeños insectos que se alimentan de la savia de las plantas y suelen concentrarse en los brotes tiernos, como los rosales.
- Chinches de encaje de la azalea: insectos que afectan principalmente a las azaleas y los rododendros, y pueden resultar difíciles de controlar.
- Mariposas blancas de la col: depositan huevos en las plantas y sus orugas se alimentan de las hojas, especialmente en cultivos como el repollo.
- Escarabajos del pepino: insectos que atacan los cultivos de pepino y dañan principalmente el follaje.
- Escarabajos pulga: pequeños insectos que se alimentan de diferentes cultivos y pueden afectar especialmente a las plantas jóvenes.
Aunque no todas provocan daños graves, es importante saber cómo identificarlas para poder aplicar el tratamiento adecuado y evitar que se propaguen.

¿Cómo combatir cada una y evitar su reaparición?
La Universidad Estatal de Oregón recomienda comenzar con métodos físicos preventivos antes d erecurrir a productos químicos debido a que algunos pulguicidas podrían perjudicar a los polinizadores y otros organismos.
Según las recomendaciones de la institución, las medidas para controlar cada plaga son las siguientes:
Pulgones
Eliminarlos con un chorro de agua o retirarlos manualmente. Para reducir nuevas infestaciones, se recomienda atraer a sus depredadores naturales, como las mariquitas, mediante flores de caléndula, equinácea, eneldo y milenrama.
Chinches de encaje de la azalea
Utilizar jabones o aceites hortícolas que cubran adecuadamente las zonas afectadas. En casos graves, reemplazar los arbustos infestados por variedades resistentes y evitar insecticidas sistémicos cuando haya polinizadores.
Mariposas blancas de la col
Instalar cubiertas protectoras flotantes para impedir que depositen sus huevos y mantenerlas durante la temporada de crecimiento. También se deben revisar las caras inferiores de las hojas y retirar manualmente las orugas.
Escarabajos del pepino
Colocar cubiertas protectoras al comienzo de la temporada. Si las plantas están desarrolladas y los daños son menores, no siempre es necesario intervenir. Utilizar insecticidas autorizados para cultivos alimentarios únicamente cuando sea necesario.
Escarabajos pulga
Adelantar la siembra para que los cultivos se desarrollen antes de una mayor presión de estos insectos, utilizar cubiertas protectoras e intercalar rábanos como plantas señuelo. Si la infestación es grave, la universidad contempla aplicar productos adecuados únicamente sobre las hojas de los rábanos para proteger los cultivos cercanos.
En cuanto a prevenir nuevas infestaciones, la especialista recomienda mantener un riego equilibrado, dejar espacio entre las plantas para favorecer la circulación del aire, podar regularmente y evitar un exceso de fertilizantes.














