El presidente Donald Trump declaró el 11 de mayo a la cadena Fox News que está “considerando seriamente” convertir a Venezuela en el estado número 51 de Estados Unidos. Si esa idea llegara a concretarse, los ciudadanos venezolanos podrían circular hacia y desde Estados Unidos sin visa ni pasaporte, con los mismos derechos de tránsito que cualquier otro estadounidense.
Se trata, por ahora, de un escenario hipotético que enfrenta obstáculos legales y políticos considerables. Pero la sola declaración del mandatario fue suficiente para reanimar el debate sobre el futuro migratorio de los venezolanos en Estados Unidos.
La propuesta surge además en un momento de marcada contradicción: desde el 9 de junio de 2025, una proclamación firmada por el propio Trump restringe la entrada de ciudadanos venezolanos como inmigrantes y como no inmigrantes en las principales categorías de visa. La misma administración que bloquea su ingreso es la que ahora contempla, en teoría, darles la ciudadanía más poderosa del mundo.
¿Qué significaría para los venezolanos que Estados Unidos los incorpore como estado?
Trump dijo estar motivado por el valor estimado de u$s 40 billones en reservas petroleras de Venezuela y aseguró ser popular entre sus habitantes. En el hipotético escenario de una incorporación, los venezolanos pasarían a ser ciudadanos estadounidenses de pleno derecho.
Eso implicaría vivir, trabajar y moverse libremente por todo el territorio nacional, sin necesidad de visa, pasaporte ni ningún tipo de permiso migratorio.
Sin embargo, el camino constitucional para lograrlo es largo. Según el Artículo IV de la Constitución de los Estados Unidos, la admisión de un nuevo estado exige:
- Aprobación del Congreso de Estados Unidos
- Consentimiento de Venezuela como nación soberana
- Acuerdo entre las legislaturas involucradas
Ninguno de esos pasos está en curso. La presidenta en funciones de Venezuela, Delcy Rodríguez, rechazó la propuesta el mismo lunes desde La Haya: “Continuaremos defendiendo nuestra integridad, nuestra soberanía, nuestra independencia. Venezuela no es una colonia, sino un país libre.”
¿Cuál es la situación real de los venezolanos sin visa frente a Estados Unidos hoy?
La realidad migratoria actual va en dirección completamente opuesta a lo que plantea Trump. La proclamación del 4 de junio de 2025 suspendió la entrada de ciudadanos venezolanos como inmigrantes y con visas de turismo, negocios, estudios e intercambio, dentro de un paquete de restricciones que afectó a nacionales de 19 países.
La medida se justificó en la falta de cooperación del gobierno venezolano para recibir deportados y en deficiencias en la emisión de pasaportes. Entró en vigor el 9 de junio y dejó a miles de venezolanos sin acceso legal al país.
Las restricciones no afectan a residentes permanentes, ciudadanos con doble nacionalidad que viajen con pasaporte de un país no incluido en la lista, ni a quienes tenían una visa válida antes del 9 de junio de 2025. Para el resto, el acceso quedó prácticamente bloqueado.