

El condado de Spalding, en Georgia, confisca 225 acres del centro de una granja familiar de 450 acres para construir un aeropuerto de jets privados y hangares corporativos. El proyecto cuenta con fondos del condado, del estado y del gobierno federal. El propietario, Jeff Melin, no puede rechazar la operación legalmente.
Melin habló sobre el caso con el medio especializado AG Web. Su familia inició la operación ganadera en 1951, cuando se trasladó desde Minnesota hasta Spalding. Durante décadas rechazó ofertas millonarias de urbanizadoras para mantener las 450 acres intactas, divididas en cuatro parcelas con pasturas, bosques, cursos de agua y una arboleda de pécanas centenarias.
¿Qué tierras confisca el gobierno y para qué?
El nuevo Aeropuerto del Condado de Spalding ocupará 730 acres, con una pista de 6.000 pies y 124 hangares para jets ejecutivos y corporativos. No es un aeropuerto comercial: está diseñado exclusivamente para uso empresarial privado. El Departamento de Transporte de Georgia proyecta un impacto económico de 24 millones de dólares anuales para la región.
La firma de ingeniería Croy obtuvo la aprobación ambiental de la FAA y gestionó más de 8 millones de dólares en fondos estatales para el desarrollo. La construcción comienza en 2026 y concluye en 2031. Las obras ya arrancaron: una arboleda de pécanas de más de un siglo fue derribada para instalar tendido eléctrico en el predio de Melin.

¿Cuánto paga el Gobierno y por qué el propietario no puede negarse?
El eminent domain, consagrado en la Quinta Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos, autoriza al gobierno a adquirir propiedad privada de forma compulsiva cuando la declara de “uso público”, a cambio de una “compensación justa”.
El propietario no tiene derecho de veto: puede impugnar judicialmente el monto, pero no la confiscación. Los tribunales han ampliado históricamente el concepto de “uso público” para incluir infraestructura cuyo beneficio directo recae en actores privados.
Melin sostiene que la oferta recibida está por debajo del mercado. Una granja cercana de 100 acres se vendió a Georgia Power por 75.000 dólares por acre; un predio de 29 acres fue adquirido por el mismo condado a 14.000 dólares por acre hace dos décadas. Las mejoras realizadas en el suelo durante años —fertilización, mantenimiento, infraestructura— no se computan en la tasación oficial, un criterio estándar en este tipo de procesos.













